S. R. - PONTEVEDRA
"El Camino es universal y esa es la esencia del mensaje que trasladan estas palomas allá donde vayan, al margen de que finalmente alcancen Compostela o no", señalan José Manuel García y Tomás Abeigón adelantándose a la posibilidad (que no quieren ni considerar) de que alguna de sus peregrinas aladas no logre llegar a Santiago.
Las soltaron esta misma semana en las inmediaciones de la Colegiata de Roncesvalles con una misión: volar hasta Compostela con un colombograma (mensaje) alusivo al Camino de Santiago.
Los dos pontevedreses cuentan con una larga experiencia en la ruta jacobea: José Manuel García es autor de diversos reportajes y películas sobre el Camino (pueden visionarse en www.descubregalicia.com y www.elcaminodelasestrellas.es) mientras que Tomás Abeigón, un conocido preparador físico, ideó unas completas tablas de ejercicios para todos aquellos que se decidan a encarar el largo camino hasta Compostela.
Coincidiendo con la semana más importante de este Año Santo, que culmina hoy con el "día grande" en honor al Apóstol, se decidieron a vivir en persona la experiencia del Camino.
Se desplazaron inicialmente a la localidad francesa de Saint-Jean Pied de Port y desde allí se encaminaron a Roncesvalles.
Testimonios y vivencias
"A lo largo del itinerario que nos traerá de nuevo a Galicia aprovecharemos para recoger testimonios, experiencias y vivencias de los peregrinos que encontremos", explican los pontevedreses.
Añaden que todo este material de campo que recogen a lo largo de la ruta, tras ser editado, podrá disfrutarse en el portal www.elcaminodelasestrellas.es.
Pero no sólo buscan divulgar la diversidad, el patrimonio y las anécdotas del Camino sino que, a mayores, buscan aportar su granito de arena para mantener en un buen estado de forma a los peregrinos.
Así, se propusieron repartir entre los caminantes un total de 20.000 guías con los ejercicios diseñados por Abeigón para hacer más llevadera la ruta.
La previsión de ambos peregrinos es llegar hoy a Compostela para disfrutar del día del Apóstol y, posteriormente, del traslado hasta Fisterra, donde quemarán los ropajes del Camino.
En su periplo no han querido dejar nada al azar y hasta el vehículo de avituallamiento ha sido elegido cuidadosamente. "Se trata de una Volkswagen California, la misma que en los años sesenta utilizaban los hippies", explica, "creímos que ejemplificaba muy bien un espíritu de aventura que está muy latente en muchas de las personas que deciden peregrinar a Santiago, que ya no encuentran en su decisión una motivación estrictamente religiosa".