CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
La Fiscalía de Menores de Pontevedra alerta en su último informe anual acerca del aumento de los expedientes incoados por asuntos de violencia doméstica en la provincia protagonizados por jóvenes de menos de 18 años, de tal forma, que la mayor parte de las medidas cautelares que se adoptan frente a los menores son por infracciones de esta índole.
El perfil del menor que es puesto a disposición de la Fiscalía de Menores a consecuencia de un delito de violencia en el seno familiar sigue un patrón similar al de años anteriores. Se trata de adolescentes que mantienen relaciones de conducta muy conflictivas con otros miembros de la familia, generalmente alguno de los progenitores, y que en numerosas ocasiones generan comportamientos agresivos.
La memoria, desarrollada por la fiscal coordinadora Encarnación Bullón Martín, explica que, pese a lo que comúnmente se cree, estos jóvenes no siempre responden al patrón de "familia desestructurada", aunque en "la mayoría de estos comportamientos agresivos ocurren en el seno de familias en las que sólo uno de los progenitores está ejerciendo la patria potestad, por existir una separación previa o por faltar el otro progenitor".
La fiscal añade que, "en un buen porcentaje de expedientes", los menores presentan un trastorno de comportamiento –hiperactividad, trastorno disocial, conducta oposicionista-desafiante– que precisa de tratamientos en centros específicos y personal especializado en trastornos de comportamiento "que sepan trabajar no sólo con los menores sino también con sus familias".
Elevada reincidencia
Asimismo, vuelve a lamentar que este tipo de conflictos desemboquen, en demasiadas ocasiones, en la vía penal "cuando podría haber sido más deseable un trabajo previo por las instituciones administrativas de protección de menores". De hecho, explica que incluso estos organismos son los que aconsejan a las propias familias que acudan a la vía penal "quizá por falta de profesionales y centros especializados en tratar dichos trastornos". "La reincidencia en conductas violentas por parte de estos menores es muy alta", lo que demuestra la falta de medios para atajar esta problemática, según la memoria de Fiscalía.
El incremento de los delitos protagonizados por menores también se detectó en el ámbito de la violencia de género en los que "normalmente la mujer es mayor de edad". En estos casos, el problema es el mismo que en los adultos, señalan: Se dicta una orden de alejamiento y después "vuelven a reanudar la relación".
En el otro lado de la moneda está la violencia en los centros educativos. No se ha detectado este año un incremento de las denuncias por acoso en el ámbito escolar. La Fiscalía cree que se debe a una mayor "sensibilización" por parte de la opinión pública y los propios centros educativos, que atajan rápidamente los incidentes.