CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Lo que parecía en un primer momento un accidente acabó escondiendo un crimen. Un pescador que se disponía a lanzar su sedal en las orillas del embalse del río Umia, localizaba a las ocho de la mañana de ayer el cuerpo sin vida de un vecino de Moraña de 28 años de edad, Enrique Monteagudo Caldas, y tras un examen del cuerpo la Guardia Civil comprobaba que se trataba de una muerte violenta a causa de una heridas de arma blanca y contusiones.
Fue este pescador el que alertó al 112 del descubrimiento del cadáver en el lugar de Vilabar de Abaixo, en la parroquia de Troáns en Cuntis, justo al lado de un puente que comunica este municipio con el de Moraña y a apenas un par de kilómetros del lugar en el que residía la víctima, al otro lado del río en el lugar de Santa Cruz de Lamas. Primero comprobó que en la bajada desde la pista principal al río se encontraba la moto del joven, "sucia" aparentemente, con señales de "que le había pasado algo". Unos pocos metros más abajo halló el cadáver del joven, cuyo fallecimiento confirmó el personal sanitario posteriormente.
Golpes en la cabeza
Aunque en principio se pensó en la posibilidad de un accidente de tráfico, los agentes y el personal sanitario pronto comprobaron que se trataba de una muerte violenta. El cuerpo sin vida del joven fue trasladado a media mañana de ayer al Instituto Anatómico Forense de Pontevedra en donde la realización de la autopsia se verá pospuesta a la jornada de hoy. No obstante, en un primer análisis preliminar los forenses comprobaron que el cuerpo presentaba varias heridas en la zona de la cabeza. En primer lugar, una herida previsiblemente realizada por arma blanca en el cuello y a mayores se observaban diversas contusiones en la cabeza. Se descartaba, por lo tanto, la muerte natural o que fuera un accidente.
Numerosos efectivos de la Guardia Civil acordonaron la zona del embalse de A Baxe que después peinaron con minuciosidad los efectivos de la Policía Científica. Una labor que continuaba más de diez horas después de la aparición del cuerpo sin vida. La inspección fue exhaustiva y se recogieron diversas evidencias y posibles pruebas.
En cuanto al desencadenante del crimen, la Policía Judicial de la Guardia Civil baraja como principal hipótesis un altercado relacionado con el trapicheo de drogas a pequeña escala. No obstante, permanecen abiertas otras líneas de investigación. Al parecer, el cadáver podría llevar ya desde la noche anterior en el lugar del suceso y diversos testimonios recogidos en el lugar del suceso indicaban que la familia de la víctima tuvo noticias del fallecido por última vez a las tres de la tarde del día anterior.
Diversas fuentes apuntaban a que había signos de que los autores del crimen intentaron arrastrar el cuerpo como si trataran de apartarlo de la pista. En cualquier caso, los datos oficiales que trascendieron sobre este suceso fueron muy escuetos ya que la titular del juzgado número 1 de Caldas de Reis, que se hizo cargo de la investigación, decretó el secreto de sumario. Hasta el cierre de esta edición no se habían practicado detenciones.
El suceso empañó el ambiente festivo que se vive estos días en Moraña como preludio de la Festa do Carneiro ao Espeto. Los vecinos lamentaban que el pasado año, por estas mismas fechas, otro joven perdió la vida al ahogarse en extrañas circunstancias muy cerca de este mismo lugar en un hecho que la investigación atribuyó a un accidente. Los alcaldes de Cuntis y Moraña, Fátima Monteagudo y José Eiras Paz, se desplazaron hasta la zona para interesarse por lo sucedido.