J.OSSORIO - PONTEVEDRA
La peregrinación jacobea hacia Galicia desde todos los caminos se intensifica ahora que el Día del Apóstol se acerca. Ocurre lo mismo con el que pasa por Pontevedra, el Camino Portugués, que estos días registra el discurrir desde tierras lusitanas de los caminantes por albergues, hostales, iglesias, cruzando bosques, aldeas, puentes medievales y ciudades históricas.
Jesús Cortegás y Paloma Barreiro, responsables del albergue de Pontevedra, cuentan que estos días se ha visto incrementado en número de peregrinos en el establecimiento. "Esta semana es cuando más peregrinos han llegado", dicen, y añaden incluso han tenido que desviar a unos cuantos a un pabellón cercano (habilitado para los peregrinos), porque no había más camas vacías. Los trabajadores del albergue comentan que dentro de las preguntas que siempre hacen los que allí pasan la noche, es dónde se encuentra el siguiente albergue, información sobre el casco histórico pontevedrés o dónde comer por un módico precio. Y que, aunque vengan de todos los lugares, ahora llegan mucho del sur de España y del centro.
En la puerta del albergue pontevedrés estaban ayer apostados unos veinte peregrinos esperando que se abrieran las puertas para poder descansar. Algunos de ellos, llegados de Valencia, no creían que hubiese más gente debido al Día del Apóstol. "La gente se retrae por la masificación", dicen, mientras que otros que sí venían haciendo el Camino Portugués veían como mucha gente intensificaba la marcha para poder hacer coincidir su llegada con el día "grande" del Año Santo. La mayoría de los que estaban sentados en la puerta del edificio viajan "a la aventura" sin saber exactamente donde podrán dormir, o con el saco de dormir a cuestas, ya que estos días está complicado encontrar un hueco o los sitios están llenos.
El efecto Xacobeo es una llamada, religiosa o no, para cientos de turistas que por diferentes motivos emprenden el camino con un mismo fin, llegar a la Catedral de Santiago de Compostela, y que esto coincida con la razón de ser del Xacobeo, una extraordinaria coincidencia o una premeditada intención que nutre los caminos de Galicia de miles de peregrinos en un evento que se produce en ciclos de 5, 6 u 11 años cuando el 25 de julio, Día del Apóstol, se sitúa en el calendario en un domingo.
Cientos de peregrinos celebrarán el Día del Apóstol con distintas motivaciones, será un día de recogimiento para unos, de comunión para otros, o simplemente de alegría por haber realizado un camino tan largo, sabiendo que no sólo será una razón de felicidad para los que el domingo se encuentren en la Plaza del Obradoiro, sino que desde la diáspora de los gallegos emigrados y esparcidos por todos los rincones del mundo tendrán un motivo para sentirse más cerca de casa.