N. DAVILA - PONTEVEDRA
Desde primera hora de la mañana de ayer, todos los que pasaban por la avenida de Montero Ríos se paraban unos minutos al pie de las Ruinas de Santo Domingo, y no era para admirar el monumento. Era la primera vez en 28 meses que podían comprobar, con sus propios ojos, el aspecto que presenta la plaza de España tras la prolongaba ejecución del aparcamiento subterráneo. Las empresas Empark, adjudicataria del parking, y Conde, encargada de la ejecución, comenzaron a retirar el vallado perimetral que ocultaba la plaza a los ciudadanos. Eso sí, en el lugar del muro opaco existente hasta ahora, se ha colocado una rejilla que impide el paso, toda vez que la zona aún no es transitable. Durante las últimas semanas se ha trabajado en hormigonar esa amplia superficie de más de 2.500 metros cuadrados. Las previsiones del concello es que la plaza quede expedita mañana viernes (salvo algunos puntos donde permanecerán las vallas, como en el entorno del monumento a los Héroes de Pontesampaio), una vez que se lleven a cabo las tareas de limpieza y acondicionamiento del tramo de transición entre las calles y la zona de obras. De este modo, se adelantaría en unos días la "apertura" al público de la plaza, prevista inicialmente para el domingo, con el fin de albergar los conciertos musicales del verano. No obstante, el pavimento definitivo no se instalará hasta septiembre.