N. D. - PONTEVEDRA
El Ministerio de Fomento ha convocado ya a los propietarios de las 259 fincas de Pontevedra y Vilaboa que deberá expropiar para modificar su proyecto inicial del AVE por ambos municipios y evitar que el tendido de las nuevas vías obstaculice el ramal ferroviario al Puerto de Marín. Los afectados deberán comparecer entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre en el concello de Vilaboa, y del 8 al 16 de septiembre en el de Pontevedra con el fin de acudir al acto de levantamiento de las actas previas a la ocupación de los bienes y derechos implicados en esta actuación.
En mayo pasado, el ministerio expuso al público un proyecto para modificar al menos cuatro kilómetros del trazado del AVE ante el riesgo de que el Puerto de Marín quedase aislado por tren a causa de esta nueva línea de alta velocidad. Este cambio, que consiste en esencia en mantener la linea ferroviaria convencional actual para que pueda circular el tren al Puerto, obliga a expropiar más de 250 nuevas fincas en ambos municipios.
Ancho de vías
El nuevo proyecto alerta de forma clara que "debido al futuro cambio de ancho Ibérico (el utilizado en toda la red actual) al Internacional (más estrecho y que se implantará en todo el Eje Atlántico) el Puerto de Marín podría resultar perjudicado y quedarse aislado, ya que toda su playa de vías es de ancho ibérico". Por ello, se optó por una solución que "consiste en aprovechar la linea convencional actual Vilaboa-Pontevedra en todas las zonas donde sea factible, modificando el trazado del AVE". Sin embargo, no es posible mantener las vías existentes en los ocho kilómetros de este tramo, ya que existen puntos donde uno y otro trazado se solapan. Por ello, el Ministerio de Fomento anuncia la ejecución de un "trazado en variante con plataforma compartida para ambas lineas", una plataforma que, al tener que albergar tres vías en lugar de las dos previstas, será más ancha.
Afecciones
El cambio de recorrido en unos puntos o la plataforma más ancha en otras obligan a ampliar unas afecciones y expropiaciones ya extensas con el proyecto original. El listado de bienes cuyos propietarios son ahora citados incluía 259 fincas, 95 de ellas en Vilaboa y 164 en Pontevedra, con una ocupación total de algo más de 23.000 metros cuadrados, de los que 13.400 corresponden a Pontevedra. Además de un gran número de particulares, la relación de propietarios figuran los propios ayuntamientos y comunidades de montes de Vilaboa.
El tramo afectado por esta modificación es uno de los que, hasta ahora, ha generado más controversia vecinal, tanto por los desperfectos que ocasionan las obras, como por la decisión de implantar una subestación de alimentación eléctrica al AVE en Vilaboa, un emplazamiento que critican los afectados. Este tramo se adjudicó a una UTE (formada por las empresas Aldesa y Arias Hermanos), en abril de 2007 por 52 millones de euros, pero las obras no comenzaron, al menos oficialmente, hasta febrero de 2008. Abarca desde la orilla Norte del Verdugo, en Pontesampaio, hasta la entrada Sur de Pontevedra, en O Marco.