REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La celebración de las fiestas de Santiaguiño de O Burgo, que se celebrarán a partir del próximo viernes, supondrán la prohibición de estacionar en una de las principales zonas de la ciudad dedicadas a este fin. Se trata de los aparcamientos disuasorios ubicados en las inmediaciones del Pazo da Cultura y las parcelas ubicadas frente al Pabellón de Deportes, donde ahora se instalarán las atracciones y puestos.
La Policía Local confirmó ayer que el estacionamiento del recinto ferial permanecerá cerrado desde la medianoche de hoy, hasta el próximo día 29, jueves.
Al mismo tiempo y a causa de la tirada de fuegos de artificio, se prohibe el estacionamiento en las parcelas situadas junto al Pabellón de Deportes, desde las 6 horas del próximo domingo, 25 de julio, para el montaje de la pirotecnia.
El programa festivo comenzará este viernes, a las 11.30 horas con un pasacalles por de O Burgo, que correrá a cargo del grupo de gaitas Xoldra. A partir de las 22.30 horas las orquestas Alaska e Hiroshima amenizarán la verbena nocturna.
Al día siguiente, el grupo Andaina será el encargado de anunciar las fiestas por las calles del barrio. A las 20 horas se celebrará la tradicional procesión para recoger las uvas y el maíz, que contará con la participación del grupo de gaitas y danza Chouteira.
La verbena nocturna correrá a cargo de las orquestas Carrusel y Jalea Real.
El domingo la jornada comenzará con una iniciativa vinculada al deporte: el XIV Maratón Popular Santiago Peregrino do Burgo. La salida será a las 10 horas desde el puente de O Burgo, en dirección a la avenida de Domingo Fontán y la Xunqueira de Alba.
El grupo Os Alegres será el encargado de hacer el pasacalles que se iniciará a las 11.30 horas. Una hora más tarde se celebrará una nueva procesión que estará amenizada por la Banda de Música de Pontevedra. Ya por la noche el broche a las fiestas de Santiaguiño do Burgo lo pondrá la verbena que se celebrará en el recinto ferial a cargo de las orquestas Enigma y Anagrama y los fuegos de artificio en el margen del río, que se tirarán entre el puente de O Burgo y el puente de Santiago y que iluminarán el cielo pontevedrés a partir de la medianoche.