S. REGUEIRA - PONTEVEDRA
La comisión municipal de Urbanismo y Medio Ambiente dio ayer un nuevo espaldarazo al proyecto del Museo da Historia al desestimar las cuatro alegaciones presentadas al proyecto desarrollado en torno a los antiguos restos del puente de O Burgo, en la plaza de Valentín García Escudero.
El Colegio de Arquitectos, el de Arquitectos Técnicos y Aparejadores, el presidente de una comunidad de vecinos de la calle Arzobispo Malvar y un particular presentaron las alegaciones "que parecían feitas pola misma man", criticó la teniente de alcalde Teresa Casal.
Ésta respondió a las alegaciones matizando que se trataba dunha adaptación del Peprica, el plan especial del centro histórico, "para incluir todo o ámbito dos restos e posibilitar o uso dotacional do subsolo".
Insistió en que "no se modifica en superficie, que continúa como praza pública. O Peprica ademais da un trato privilexiado á muralla".
Sí se cambia la rasante en 80 centímetros a fin de facilitar la contemplación de los restos y a mayores Teresa Casal desmintió la construcción de grandes estructuras en la plaza. "Falouse de dúas torres", recordó antes de aclarar que será un cubo acristalado, "unha especie de torre", en palabras de la teniente de alcalde, "e o seu uso será na planta baixa como entrada".
Esta estructura se retiró hacia el río "para que non fixese sombra ao tilo que hai na zona" y en previsión de que afectase visualmente a los edificios colindantes.
Las alegaciones se referían también a la viabilidad económico del proyecto y a al definición de lo que se hará en el futuro museo. Teresa Casal asegura que se les remitirá "todo o estudio" y la propuesta para sufragar la construcción del centro cultural.
El proyecto del futuro Museo da Historia fue elaborado por el equipo de arquitectos de la firma "Loop", ganadora del concurso de ideas. Consistirá en una plaza elevada que cubrirá los aproximadamente 4.000 metros cuadrados de la excavación arqueológica.
Se trata de un proyecto que acumula un importante retraso: la propia Teresa Casal había anunciado que se contratarían los trabajos a principios de este año y la demora provocó las protestas de los vecinos.
Las obras se prolongarán durante aproximadamente año y medio y sumarán un nuevo edificio al Centro de Interpretación das Torres Arcebispais (CITA). Casal confía en anunciar en los próximos días la fecha de apertura de este centro, prevista para mediados de agosto.