ARACELI SILVA - POIO
La responsable del área municipal de Benestar Social, Rosa Fernández, advirtió ayer que el Concello de Poio tendrá que cerrar el servicio del Centro de Información á Muller (CIM) si el gobierno autonómico sigue adelante con su pretensión de reducir las subvenciones para este servicio en aquellos municipios en los que el personal que trabaja en él no sea funcionario o fijo. La edil explicó que esta modificación le fue comunicada por la secretaria de la Consellería de Igualdade en una reunión celebrada el pasado viernes con los responsables de Benestar Social de los municipios de toda Galicia que disponen de esta prestación y criticó que se tome esta decisión sin dar un plazo de tiempo a los concellos para poder reaccionar en consecuencia.
Los responsables municipales recibieron en el encuentro un borrador de la orden de la Xunta, que todavía no ha sido publicada, en el que se especifica que este año los concejos que no dispongan de personal fijo en esta área recibirán una cuantía de 8.000 euros, mientras que los que cumplan esta condición recibirán 45.000 euros.
"Esta subvención de 8.000 euros non nos daría para nada. Non nos dan templo material para faces fixa a xente que está traballando aquí porque para iso habería que aprobar a creación das novas prazas e incluilas nos presupostos municipais, algo que non sería posible ata o ano que vén. Se esta medida sae adiante teremos que pechar este servicio que funciona tan ben e é tan necesario", destacó.
Por su parte, la responsable del CIM, Raquel Morales, destacó que en la provincia de Pontevedra sólo Vigo y Gondomar cuentan con trabajadores fijos en este servicio. "Las técnicas de toda Galicia estamos poniéndonos en contacto y nos movilizaremos. Además, tendremos que darle traslado de todo esto a las asociaciones de mujeres del municipio", subrayó.
Las responsables del servicio matizaron además que el 80% de los fondos con los que la Xunta financia los CIM proceden de fondos europeos que están garantizados hasta el 2013. "Nos preguntamos a donde vai a ir parar ese diñeiro se non o empregan para subvencionar o funcionamento do servizo nos municipios", continuó la edil de Benestar Social.
Desde el Concello aportaron los datos de las ayudas recibidas en los últimos años. Así, en 2007 el CIM recibió una subvención de 30.000 euros, mientras que los gastos ascendieron a 78.238 euros. En 2008 la cuantía económica recibida por las arcas municipales volvió a ser de 30.000 euros y en este caso los gastos aumentaron hasta los 84.991. En el ejercicio anterior la Administración local ingresó 37.300 euros de subvención para sufragar unos gastos de 94.891 euros. "Con estas cifras se demuestra que el servicio tiene un gasto que va en aumento, porque cada vez hacemos más actividades. Con la crisis que hay el Concello no puede asumir estos gastos", matizaron. Además aportaron datos sobre el funcionamiento del centro que durante el primer año de funcionamiento, en 2004, atendió 415 consultas, y el año pasado, 2.506.