S. REGUEIRA - PONTEVEDRA
“Estamos muy por encima de los umbrales de hace cuatro o cinco años, antes de que José Tomás protagonizase los últimos carteles”. Lo explican los taquilleros de la plaza tras una intensa mañana de ventas que, no obstante, estuvo muy lejos de las largas colas registradas en las últimas ediciones de la feria.
Entonces el gran reclamo fue José Tomás, que este año anunció que no vendría a Pontevedra (además, unos meses después la cogida en México lo obligaría a dejar la temporada) y con ello desanimó a un importante grupo de aficionados. Éstos acudían en los últimos años a la ciudad del Lérez sólo para verlo.
Así, si el pasado año se formaron largas colas, en la mañana de ayer apenas 60 personas esperaban cuando se abrieron las taquillas, nada que ver con los cientos de aficionados que el pasado año hicieron noche frente a la plaza para obtener localidades.
La cola desapareció en apenas unos minutos ya que a primera hora se abrieron simultáneamente dos taquillas y durante toda la mañana la tónica fue de tranquilidad y no se produjeron aglomeraciones.
“Los momentos de mayor afluencia fueron alrededor del mediodía, hubo una cierta cola pero se abrió una tercera taquilla y ningún aficionado tuvo que hacer largas esperas”, explican las mismas fuentes.
Y pasado ese momento, a última hora de la mañana las dos taquillas abiertas eran más que suficientes para atender la demanda de los aficionados, que acudieron escalonadamente durante toda la jornada.
Un 20% menos de abonos
Las entradas para esta feria 2010 mantienen los precios de anteriores ediciones. Oscilan entre los 40 euros de las localidades para jubilados a los 110 que cuesta una barrera de sombra.
También fue muy escalonada en días anteriores la venta de abonos y de igual modo que ayer se hizo sentir con fuerza la ausencia de José Tomás. Así, el número de solicitudes para la renovación o compra de nuevas tarjetas ha caído más de un 20% con respecto a la pasada edición de la feria.
Entonces el número final de abonados se situó en 2.800, una cifra que ahora se ha visto sensiblemente reducida: cerca de 600 propietarios de tarjetas han optado por no renovarlas. Con todo, los restantes toreros sí se mantienen como reclamos de excepción, especialmente Enrique Ponce y Julián López “El Juli”, que con el matador francés Sebastián Castella protagonizarán el próximo día 31 la primera tarde de toros de la feria.
Es sin duda la cita más demandada. Desde la plaza explican que “El Juli tiene siempre mucho público y Enrique Ponce una afición muy fiel, diría que la más fiel de cuantos toreros vienen a Pontevedra”, de modo que esperaban el alto ritmo de venta de localidades para esa primera tarde.
También registra una fuerte demanda el segundo de los sábados (el del 7 de agosto), protagonizada por los toreros más mediáticos: Manuel Díaz “El Cordobés”, Francisco Rivera “Paquirri” y David Fandila “El Fandi”.
“Esos dos días se piden especialmente, en primer lugar porque son sábados y permiten a los aficionados seguir de fiesta tras la corrida de toros, y por supuesto también por los carteles, el primero porque esos toreros cuentan con muchos seguidores y el segundo porque es lo que nosotros llamamos el cartel del corazón”, explican los taquilleros.