N. DAVILA - PONTEVEDRA
El diseño final de la futura ronda urbana, un vial interior para enlazar las carreteras de Santiago, Ourense y Vigo "debe tener una concepción de bulevar, nunca una autovía", según dejó claro ayer el concejal de Infraestruturas, César Mosquera, principal impulsor desde el concello de la ejecución de esta carretera, destinada a desviar por el extrarradio de la ciudad buena parte del tráfico interno del casco urbano.
Mosquera quiso aclarar ayer que el gobierno local planteó en su día a la Xunta que asumiera el diseño y ejecución de esa ronda y para ello, presentó un borrador de trazado "cuya única finalidad era demostrar la viabilidad de su ejecución y que se podía encajar en el territorio sin afectar a ninguna casa". Por ello, añade que "a partir de ahí, la decisión final sobre el trazado y el modelo de carretera que se elija corresponde a la Xunta". De este modo, el edil de Infraestruturas expone su versión del conflicto surgido estos días en Mourente, ante el temor de los vecinos de que esta futura ronda tenga cuatro carriles y obliga a derribar al menos una docena de casas. Este colectivo, que celebró el pasado jueves una asamblea, acordó constituirse en plataforma y comenzar gestiones para frenar este "perjuicio" en la parroquia.
Mosquera, que ya ha mantenido contactos con estos vecinos, explicó ayer que la decisión de crear una ronda urbana nació de la M-4 (una mesa de infraestructuras celebrada hace varios años entre el concello, la Xunta, Fomento y la Diputación). "En esa mesa se llegó a un acuerdo al respecto y el concello comenzó a buscar una administración que se hiciera cargo de su ejecución. La Diputación asume otras actuaciones" y finalmente fue la Xunta (durante la anterior etapa del gobierno bipartito) la que encargó un estudio informativo de posibles trazados. Por ello, el concejal insiste en que "está en manos de la Xunta decidir si hace un trazado urbano u otro modelo", pero desde el concello se deja claro que "nuestra postura es ejecutar un vial urbano, una calle parecida a la avenida de Juan Carlos I, una especie de bulevar". Incluso se admite la posibilidad, no prevista inicialmente, de que cuente tan sólo con dos carriles, "pero lo importante es que se haga alto útil". Eso sí, el gobierno local advierte de que "si la Xunta viene con un vial agresivo, no lo aceptaremos ya que ese no es nuestro planteamiento. Pedimos algo razonable, no un a autovía", si bien considera que "no creo que la Xunta, a día de hoy, tenga nada definitivo, sino que probablemente elabora un estudio con dos o tres alternativas que habría que estudiar".