CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Factoría Naval comienza a andar el camino que le permitirá recuperar la normalidad. La frenética actividad que hace meses se registraba en las gradas de los astilleros y que se vio casi paralizada por la crisis se traslada estos días a las oficinas de la empresa en el puerto de Marín con el objetivo de plasmar sobre el papel y documentar todos los acuerdos sellados en los últimos días con clientes, proveedores, Xunta de Galicia y entidades financieras. Pactos que permitirán ahora levantar el proceso de concurso de acreedores que había solicitado iniciar la firma.
A este respecto, la dirección de Factoría Naval ya confirmó a los proveedores, tal y como hizo el jueves por la mañana a los trabajadores, que en breve se anulará en el juzgado el concurso de acreedores tras asumir el gobierno gallego 1,5 millones de euros más de avales, además de los cuatro millones de euros que parten de la Xunta en préstamos participativos y 13 millones de euros en avales a los proveedores.
Esta misma previsión la corroboró el conselleiro de Industria, Javier Guerra, ayer durante su visita a Pontevedra. Tal y como anunció el jueves, tras la mediación de la Xunta ya no existe "razón para que esta empresa llegue al concurso de acreedores" y, al menos a primera hora de la mañana de ayer, no tenía "noticia alguna que me haga pensar que pueda ocurrir lo contrario". "Hemos puesto sobre la mesa todas las condiciones para que la empresa pueda salir de esta situación y ahora tengo todas las perspectivas positivas con respecto a estos astilleros. Ahora lo que tienen es que hacer los barcos, terminarlos, facturarlos y hacer las cosas bien", explicó el conselleiro. Aseguró, además, que la salida de concurso de acreedores puede ser "inmediata".
Ayer, fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia confirmaban a FARO que en el caso de Factoría Naval la petición de la firma para acogerse a un concurso de acreedores seguía presentada, al menos a media mañana de ayer. No obstante, confirmaron que el juzgado de los Mercantil 1 ni activó ni archivó el concurso ya que el proceso se encontraba suspendido temporalmente. El juzgado tomó esta decisión tras requerir diversa documentación a mayores a la empresa ya que la que se entregó estaba incompleta. El plazo para ello no finaliza hasta el lunes. En cualquier caso, fuentes jurídicas indicaron que, en esta situación, el concurso de acreedores –antigua suspensión de pagos– se podría levantar incluso sin que Factoría Naval tuviera que mover un dedo, ya que el caso se daría por archivado en el momento en el que la empresa no presentase el lunes la documentación requerida judicialmente y la propuesta de concurso de acreedores también se daría por extinguida.
Más allá de disquisiciones legales, el sentimiento que imperaba ayer entre las partes implicadas en la crisis de Factoría Naval era de optimismo. Así lo hacía saber el representante de los proveedores, Rafael Outeiral, quien explicaba que "la situación ha dado un giro positivo para todos con ese impulso que dio la consellería". Outeiral reconoce que el Plan de viabilidad que debe cumplir ahora Factoría Naval es "complejo" y que es necesario documentar sobre el papel todos los acuerdos, créditos, avales y el resto de operaciones, una labor que llevará unos dos meses o mes y medio, por lo que considera que el astillero podría recuperar su ritmo de producción normal hasta la segunda quincena de agosto. Es probable que el ERE que afecta ahora a parte de la plantilla quede sin efecto al llegar a esas fechas o incluso antes, a mediados de julio.