N. DAVILA - PONTEVEDRA
Fomento dio ayer un nuevo paso para confirmar que su principal prioridad viaria en la comarca es la futura autovía A-59 entre Pontevedra y Vigo, en detrimento de la A-57, que enlazaría la ciudad del Lérez con O Confurco. El ministerio acaba de adjudicar a las consultoras TRN y Payma Cotas la redacción del proyecto definitivo de trazado y construcción de la A-59 en el tramo denominado Vilaboa-O Viso (Redondela), el primero de los tres en los que se ha dividido este vial y que precisamente ha chocado con mayor oposición vecinal y política en Pontevedra ya que, según los afectados y el Concello, "sería muy dañino" para la parroquia de Pontesampaio, que atraviesa en su totalidad.
El Gobierno central ha necesitado ocho meses, desde octubre de 2009, para licitar, seleccionar (de entre las 36 ofertas recibidas) y adjudicar este trabajo técnico, con un presupuesto de algo más de dos millones de euros. En cambio, todos los tramos de la A-57, incluida los correspondientes a la circunvalación de Pontevedra, acumulan ya más de un año desde que se adjudicaron sus últimos concursos. Así, los proyectos de la circunvalación se encargaron en marzo de 2009 y todavía no se han hecho públicos, mientras que en el estudio informativo de la prolongación de la A-57 hacia Barro se trabaja desde diciembre pasado. Esta demora ha llevado ya al gobierno local a mostrar su preocupación por la "prioridad" que recibiría la autovía Pontevedra-Vigo en detrimento de la propia circunvalación de la ciudad, vial al que tendría que conectarse, en todo caso, la A-59 en un entronque en Vilaboa. Hace unas semanas era el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, el que admitía que "nuestra prioridad" es la A-59 y que podría centralizar las inversiones en época de crisis.
Con respecto al tramo adjudicado ayer, consta de 9,2 kilómetros entre Vilaboa y O Viso y forma parte del futuro recorrido hasta el aeropuerto de Peinador. Los otros dos trayectos, pendientes aún de adjudicación, son los denominados O Viso-Arrufana y Arrufana-Peinador. Se trata de un vial con dos carriles en cada sentido y un ancho aproximado de 25 metros. Según las determinaciones establecidas por Fomento, las consultoras deberán ajustarse a la Declaración de Impacto Ambiental y al estudio informativo realizado en su día, un estudio que fue objeto de numerosas alegaciones vecinales y municipales. Además, su trazado debe coordinarse con el previsto para el enlace de Vilaboa, donde conectaría con la circunvalación de Pontevedra.
Se ordena un estudio detallado de la reposición de viales, accesos y servidumbres que resulten afectados y se incluirán dos estaciones de aforo fijas en su recorrido, en los puntos kilométricos tres y seis.