S. R. - PONTEVEDRA
Porráns se convertirá en una isla entre dos trincheras de vías que se construirán para conectar el AVE de la meseta con el Eje Atlántico, se realizarán grandes destierres y "enormes viaductos" que dañarán seriamente el paisaje y al menos 31 viviendas y 5 empresas resultarán afectadas por el trazado. Son tres de los principales argumentos que esgrimen los vecinos del municipio de Barro que ayer participaron en el acto de protesta por el trazado de esta nueva infraestructuray que exigen que sea soterrada.
Más de 300 afectados, entre ellos numerosas familias con niños, se sumaron a la manifestación que se celebró por la carretera nacional 550 y partió del lugar de Constenla. Los vecinos caminaron dentro de un extenso tren de más de 40 metros forrado con cartones y lemas contrarios al trazado del AVE y se desplazaron durante varios kilómetros (hasta la Praza do Concello de Barro) emulando los trastornos que causará la nueva infraestructura en esta zona de la provincia.
Coincidiendo con la protesta la Guardia Civil de Tráfico puso en marcha un dispositivo para regular la circulación y evitar que se produjesen grandes retenciones. No obstante, en varios momentos los conductores tuvieron que esperar algunos minutos antes de poder seguir la marcha, ya que uno de los carriles permanecía cortado para facilitar el paso de los manifestantes.
Éstos incidieron en que el trazado que prevé la administración "es un despilfarro" y reclaman especialmente que los trenes circulen en túneles en aquellos puntos en los que el paso de esta infraestructura dañe especialmente al municipio.