NICOLÁS DAVILA - PONTEVEDRA
Los recortes presupuestarios y ajustes económicos anunciados por el Gobierno central, que llevan aparejada una reducción de las inversiones en infraestructuras y un aplazamiento de las obras de al menos un año, "no frenarán" los proyectos pactados en 2009 en el Concello y el Ministerio de Fomento para remodelar el nudo de Pino y urbanizar las carreteras de Vigo y Ourense, pero sí afectarán de modo notable a la autovía A-57 y en especial a la circunvalación de la ciudad, según las previsiones que maneja el gobierno local, al cumplirse un año de la visita del ministro José Blanco, una visita que desatascó entonces las inversiones de Fomento en la ciudad.
El convenio entre el ministerio y el Concello, que se firmó solemnemente el 24 de abril de 2009, cuenta con una cuantía de 24 millones para remodelar el nudo de O Pino y urbanizar las carreteras N-550 y N-541. La primera de estas obras ya está en ejecución desde hace unas semanas por unos diez millones de euros, y las obras de seguridad vial en la carretera de Vigo están adjudicadas desde hace casi un año. Por su parte, el proyecto para crear aceras y servicios entre la rotonda de Montecelo y el límite con Cotobade, cuenta también con financiación garantizada.
En el caso de O Pino, los trabajos se prolongarán durante cerca de dos años, con el fin de resolver uno de principales "puntos negros" del tráfico local. Durante su ejecución, eso sí, la circulación por la zona se ve ya muy comprometida por las restricciones y los cortes de carriles.
Con todos los trámites burocráticos ya cumplidos, el gobierno local se muestra "tranquilo" con respecto al futuro de esas obras, si bien alberga algunas dudas sobre el desdoblamiento de la avenida de Vigo, presupuestado en al menos siete millones de euros y dispone de un primer diseño, pero carece aún de anteproyecto. No obstante, el Concello insiste en que "esos fondos ya están comprometidos y librados", lo que le lleva a dar por "garantizadas" esas obras.
Otras "prioridades"
En cambio, da por perdida, al menos a corto y medio plazo, la autovía A-57 y, la circunvalación a Pontevedra, que forma parte de esta futura autovía entre Pontevedra y O Confurco, donde enlazaría con la A-52, la autovía de las Rías Baixas. Las previsiones de recorte y paralización de obras por un lado y los reiterados anuncios del Gobierno central sobre la "prioridad" de la conexión Pontevedra-Vigo (otra autovía paralela bautizada como A-59) apuntan a que la ansiada circunvalación de la ciudad volverá a sufrir un nuevo "parón". A aumentar este temor ha contribuido el reciente anuncio del propio Blanco sobre la continuidad del proyecto de ampliación del puente de Rande. El Concello, que siempre optó por la A-57 como alternativa a la autopista, entiende que el proyecto de Rande "no juega en absoluto a favor" de la autovía entre Pontevedra y O Confurco, ni de la circunvalación.
Dos tramos ultimados
Desde marzo de 2009 el Boletín Oficial del Estado no publica novedad alguna sobre este vial, y el gobierno local alerta de que está "en suspenso". Lo cierto es que desde entonces, esta ronda exterior, que Pontevedra reclama desde hace años, está "en redacción de proyecto". Se ha dividido en dos tramos a su paso por el municipio: Vilaboa-A Ermida, entre el vecino concello y la parroquia de Marcón, y A Ermida-Pilarteiros, desde el punto anterior hasta la carretera de Campo Lameiro, una vez cruzado el río Lérez. Hace 14 meses se adjudicaron los trabajos de redacción de los proyectos definitivos de ambos tramos y los plazos para encargar las obras ya están agotados. Hace unas semanas, el delegado del Gobierno, Antón Louro, anunciaba que "quizás este año" se podría licitar la ejecución, pero poco después el Ministerio de Fomento anunciaba la "congelación" de la mayor parte de sus inversiones, entre las que el gobierno local incluye "sin ninguna duda", la circunvalación y la A-57.
De hecho, el Ministerio no licita la ejecución de obra alguna en Pontevedra (al margen de las del Eje Atlántico ferroviario, excluido de estos recortes) desde julio de 2009, cuando salió a concurso la adjudicación de la reforma del nudo de O Pino, un proyecto que se adjudicó en enero de 2010 por 8,8 millones de euros y que ya está en obras.
En abril de 2009 se licitó la urbanización de la N-550, adjudicada en agosto por 1,5 millones, pero desde entonces el único proyecto activado por Fomento fue el muelle comercial oeste del Puerto de Marín, contratado en febrero de este año por 11,7 millones. Ninguna otra obra del convenio firmado entre el ministro José Blanco y el alcalde Miguel Fernández Lores ha pasado todavía por el Boletín Oficial del Estadio, pese a que el propio responsable de Fomento llegó a expresar, en su visita de hace un año a Pontevedra, su intención de aplicar "la mayor celeridad posible" a los trabajos y tratar de inaugurarlas siendo ministro".
El parón que experimenta la A-57 se puede cifrar en un mínimo de cinco meses. Fue en diciembre de 2009 cuando se dio el último paso oficial, al adjudicarse la redacción del estudio informativo para prolongar la circunvalación hacia el Norte, hasta Curro (Barro). En cambio, los tramos con un trazado ya definido permanecen sin avances desde mucho antes, al menos desde septiembre de 2009.