B.M. - PONTEVEDRA
Empezó como una gran diversión, siguió con un pequeño susto (al ser identificados por la Policía Local) y puede acabar con la cartera tocada. La Policía Local identificó y denunció a cinco jóvenes que, en la tarde del pasado 1 de mayo, circularon alegremente en dos vehículos por la calle Juan Bautista Andrade con tres de ellos completamente desnudos, colgados en las ventanillas.
La Policía tramitó sendas denuncias administrativas contra los dos conductores –una chica argentina residente en Ponte Caldelas y un joven vecino de Sanxenxo– por "conducción temeraria", al entender los agentes que su actuación "puso en peligro la vida de los ocupantes" de los coches. A los otros tres chicos denunciados le atribuyen una falta por circular sin cinturón de seguridad. Un hecho, este segundo incontestable al ver vídeo que inmortalizó el momento y que está colgado en YouTube.
Si finalmente se sancionan las infracciones imputadas, los tres nudistas deberán pagar, cada uno de ellos, una multa que puede oscilar entre los 100 y los 150 euros.
En el caso de prosperar la denuncia de los conductores, ellos deberán afrontar una sanción económica de 310 euros y la retirada de seis puntos del permiso de circulación.
El afán de protagonismo, la fama o simplemente la insensatez fue la perdición de estos cinco "héroes", que fueron jaleados y aplaudidos por las pocas personas que caminaban por la calle Juan Bautista Andrade el día de la hazaña y que no dudaron en llevar a la red su actuación.
Atrapados
Y en la red cayeron pues la Policía Local peina habitualmente páginas como YouTube o redes sociales para detectar posibles actuaciones punibles o localizar a infractores.
El vídeo colgado en YouTube dura apenas treinta segundos, pero en él se leen claramente las matrículas de los dos coches en los que iban los juerguistas, lo que permitió localizar en muy poco tiempo a los ocupantes, que todavía ahora no se explican las consecuencias de una acción, pensada para divertirse y para la que adoptaron medidas de precaución: circularon una tarde de un día festivo en la que apenas había tráfico.
Algunos entusiastas aplaudieron, con sus comentarios, la osadía y les animaron a ir un paso más allá y repetir la experiencia en un lugar concurrido;: la salida de Carabás, en la feria, etc.