CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Ramón Manuel R. P. , un vecino de Poio de 41 años de edad, negó ayer que supiera que se encontraba descargando y distribuyendo archivos con imágenes y vídeos de pornografía infantil en internet y afirmó que no era consciente de poseer los 15.000 archivos de contenido pedófilo que se localizaron en su ordenador así como en CD´s y DVD´s que se encontraron en su domicilio.
Durante el juicio celebrado ayer en Pontevedra, el acusado aseguró que se limitaba a bajar pornografía, pero no con imágenes protagonizadas por menores, sino por adultos. No obstante, afirmó ante el tribunal que en el momento en el que se produjeron los hechos se enclaustró en un casa durante más de dos años debido a la enfermedad que padecía, obesidad, lo que provocó que tuviera una movilidad reducida.
En su relato de los hechos, Ramón Manuel R. P. aseguró que esta situación le llevó a no poder dormir por las noches y a tener que consumir drogas (cannabis) para poder hacerlo, lo que afectaba a sus facultades mentales. Dijo además que, por aquel entonces, "me encontraba con una depresión de caballo" y que en ese estado utilizaba internet "para intentar evadirme de la realidad". Debido a esta situación, declaró que se bajaba "a plan" contenidos a través de los programas de intercambio de archivos "P2P" pero que "no tenía conciencia de lo que descargaba".
Este administrativo de profesión dijo que todo lo que bajaba de internet lo archivaba casi de forma compulsiva: "era una rutina, ya que en aquel momento era lo único que hacía cuando estaba encerrado en casa".
A preguntas de su abogado, el acusado contestó que en ningún momento quiso descargar contenidos de pornografía infantil aposta y que lo hizo sin querer. Afirma que desconocía que al utilizar estos programas vinculados a redes "P2P" estuviera descargando contenidos pedófilos y que tampoco sabía, además, que los estuviera distribuyendo y compartiendo con otros usuarios.
Muy por el contrario, el fiscal provincial especializado en delitos telemáticos, Luis Uriarte, considera que el acusado era plenamente consciente de que estaba descargándose archivos de pornografía infantil y que, además, también sabía que los estaba compartiendo con otros usuarios de la red.
Difícil que fuera por error
Para ello se basa, entre otras cuestiones, en las declaraciones que realizaron los efectivos de la Guardia Civil y de los Mossos d´Esquadra que participaron en la investigación, ya que destacaron que el acusado había estudiado informática en FP y que incluso se dedicaba a reparar ordenadores, por lo que creen que tenía conocimiento de cómo funcionan este tipo de programas. Dudaron de que alguien se pueda descargar hasta 15.000 archivos pedófilos de forma accidental y relataron que cuando procedieron a la entrada y registro en la vivienda que ocupaba en Poio, arrancaron uno de los programas y en él había una carpeta con 400 ficheros que se estaban compartiendo en ese momento.
Además, consideraron muy poco probable que la descarga de pornografía infantil fuera accidental por la gran cantidad de material que estaba grabado en los CD´s y DVD´s que archivaba, ya que no se trataba de un pequeño porcentaje de todos los ficheros guardados, sino que la "gran mayoría" de los archivos contenían material pedófilo.
El fiscal rebajó su petición inicial de 8 años de prisión y solicitó al tribunal que se condene al acusado a 5 años de cárcel además inhabilitarlo para ejercer cualquier cargo o profesión relacionada con menores.