REDACCIÓN - POIO
Los continuos daños que los caballos causan en las fincas vecinales de varias localidades de Poio es uno de los temas que más preocupa en la actualidad a los comuneros. Esta misma semana la directiva de la Mancomunidade do Castrove, de la que forman parte los colectivos de Combarro, San Salvador y San Xoán, entre otros, se reunieron para abordar esta problemática. La decisión que tomaron a este respecto es ponerse en contacto con las directivas de otras mancomunidades de municipios limítrofes que también tienen este problema en sus montes.
Así, Claudio Quintillán, presidente de la Comunidad de Montes Rega dos Agros de Combarro, subrayó que convocarán próximamente una reunión con los representantes de los colectivos de Ponte Caldelas, O Morrazo y Pontevedra con el objetivo de abrir un debate. "O que pretendemos é facer un frente común para abordar a busca de solucións e darlle máis peso a esta problemática", destacó el responsable.
Por otro lado, las comunidades de montes del municipio y la Asociación Cabalar do Monte Castrove, propietaria de los equinos que han causado los daños en los últimos meses, tienen pendiente una reunión con Medio Rural desde hace varias semanas para estudiar la financiación de un proyecto para el cierre de parcelas en el monte que permita tener controlados a los animales. Sin embargo, por el momento no han obtenido respuesta. "O que ocorre é que a Administración non é capaz de aplicar a regulación do gando equino. Este ano ten que quedar feita a identificación e saneamento destes animais e aínda non escomezaron", destacó Quintillán, al tiempo que precisó que este trabajo "é preceptivo para poder dar novos pasos".
Con respecto a las medidas que se barajan para poner fin a los daños, el representante de los comuneros de Combarro subrayó que el cierre de las fincas particulares "ten un custo elevadísimo", por ello, apuestan porque el control de los equinos se haga en el propio monte.
"O custo do proxeto do peche das parcelas no monte depende de moitos factores, por exemplo, da superficie que quedará afectada. Contémplanse moitas zonas que se poden acotar, pero é necesaria a colaboración da Administración", continuó Quintillán.
De esta manera, la alternativa por la que apuestan los comuneros y los propios dueños de los caballos es la instalación de una red metálica que permite el paso de animales pequeños en su parte inferior y mantiene controlados a los de mayor tamaño. La estructura se fijaría con estacas y estaría dotada de portales de acceso. En la actualidad calculan que existen en el monte Castrove 400 reses equinas en libertad.