C. G. - PONTEVEDRA
Nuevo episodio violento relacionado con la movida nocturna. Agentes de la Policía Nacional de Pontevedra han procedido a la identificación y detención de un vecino de esta ciudad de 31 años, A. J. H., como presunto autor de un delito de lesiones y otro de atentado contra agente de la autoridad después de que agrediese a un policía y golpease repetidamente a otra persona en un karaoke de la calle Michelena.
Los hechos se produjeron a las 2.15 horas de la madrugada del miércoles cuando en Comisaría se recibió una llamada en la que se alertaba de un altercado que se estaba produciendo en el interior del citado local de Michelena. Varias patrullas policiales se desplazaron de inmediato hasta este karaoke y cuando los agentes entraron al establecimiento observaron a una persona recostada sobre el sofá y sangrando por la nariz mientras que otro individuo estaba sobre él dándole puñetazos.
Se resistía
Los policías intentaron separar a ambos, si bien el presunto agresor se resistía fuertemente hasta que finalmente lograron sacarlo al exterior del recinto para evitar mayores incidentes con la víctima. No obstante, el detenido, lejos de calmarse, comenzó a insultar a los agentes mostrando una actitud desafiante y agresiva llegando a propinar un empujón a uno de los agentes para tratar de acceder nuevamente al local en busca de la víctima.
Ante estos hechos, los agentes procedieron a la detención de este hombre y a su traslado a dependencias policiales, pero allí prosiguió con su actitud violenta llegando a agredir a un agente dándole una patada en el pecho y profiriendo amenazas de muerte en la propia Comisaría.
Puntos de sutura
La víctima de la agresión tuvo que ser trasladada por una dotación del 061 al centro médico de A Parda en donde fue atendida de sus lesiones, siendo necesario aplicarle puntos de sutura en una herida que presentaba en la cabeza. Al parecer, según testigos presenciales, el detenido golpeó varias veces a la víctima en la cabeza contra la barra del local, además de propinarle varias patadas y puñetazos, indicaron fuentes de Comisaria.
Por otra parte, algunos de los testigos que observaron la agresión aseguraron que el detenido entró en el local bastante "alterado" y en una actitud "prepotente" que, ya de inicio, disgustó a los propietarios del establecimiento.
Instantes más tarde habría llegado al local otro grupo en el que iba la víctima, al parecer, todos ellos de origen sudamericano, lo que motivó, según estos testimonios, algunos insultos de carácter racista hacia ellos por parte de la persona que acabó detenida, derivando la discusión en la posterior reyerta y finalmente en la agresión.