C. G. - PONTEVEDRA
El caso va camino de convertirse en un auténtico “expediente X” que trae de cabeza a dos comerciantes de la calle Benito Corbal. Después del pequeño susto del martes, cuando dos empleadas del establecimiento de moda “Emilio Iglesias” presentaban síntomas leves de intoxicación por monóxido de carbono, ayer seguía sin poder determinarse el origen de la fuga de gas que afectó a estas dos personas y que también notaron otras dos empleadas del local.
Y es que las múltiples mediciones de gas realizadas hasta ahora por los bomberos dieron un resultado negativo.
Javier Iglesias, responsable del establecimiento, hacía ayer un resumen de lo sucedido. Hace ya quince días que se detectó un fuerte olor a gas en la zapatería contigua a este comercio, que desapareció rápidamente y sin ninguna consecuencia. El pasado lunes por la tarde se repitió el mismo olor en los dos establecimientos, llegando incluso a ser desalojada la tienda de moda ya que “no se aguantaba dentro”. Se dio aviso a la Policía Local y a los Bomberos que “acuden inmediatamente, realizan las pruebas pertinentes y dan todas negativas, con lo que nos quedamos tranquilos”, señaló.
Sin embargo, ya al salir de trabajar, la encargada de la tienda decidió acudir al hospital al sentirse mareada. Le suministraron antihistamínicos. Unos síntomas que achacaron al fuerte olor registrado en la tarde del lunes. El martes se volvió a trabajar normalmente durante toda la mañana, hasta que a la una de la tarde la encargada de la tienda telefoneó de nuevo a Javier Iglesias y le dijo que volvían a estar mareadas “por lo que inmediatamente me pongo en contacto con el 112 y se envía de nuevo una dotación de bomberos”. Otra vez realizan pruebas –tanto en el local como en los edificios contiguos– y el resultado es el mismo: ningún rastro de gas. Por precaución se realizó un control médico a las empleadas apareciendo una leve intoxicación por monóxido de carbono en una de ellas y también los mismos síntomas, aunque todavía más leves, en las demás. Todas presentaban dolor de cabeza, sensación de mareo y molestias en los ojos. A la vista de estos resultados médicos, se repiten de nuevo las mediciones y vuelven a dar negativo.
Instalan detectores de gas
Ayer, la normalidad era absoluta en la tienda. Se volvieron a realizar comprobaciones por parte de los bomberos (todas otra vez negativas) y, a pesar de la pureza del aire se decidió por precaución mantener cerrados tanto la zapatería como el comercio de ropa. Como medida de seguridad, Javier Iglesias incluso instaló en la tienda detectores de distintos gases (CO2, butano, propano...) para garantizar al 100% la seguridad de sus trabajadores y clientes. Lo mismo hicieron en la zapatería contigua. En cualquier caso, y después de todo un día cerrados por precaución, está previsto que los bomberos realicen una nueva medición y si esta da resultado negativo, como se espera, volverán a abrir sus puertas con normalidad.