N. D. - PONTEVEDRA
A finales de enero de 2009 la Xunta de Galicia, entonces gobernada por el bipartito, ponía la "primera piedra" del tramo pontevedrés de la variante de Marín, entre O Regueiriño y Mollabao, ambos en Lourizán. Parecía que se desbloqueaba un proyecto de conexión viaria con O Morrazo que acumulaba años de tramitaciones y ejecuciones a medias (sólo está operativo el tramo marinense, que desemboca en medio del monte) pero un año después, la ejecución de esta carretera presenta un ritmo bastante lento, a la vista de las obras en la zona.
Pero además, la Xunta todavía no ha aclarado el futuro del tramo final de esta variante, el que corresponde al enlace con Mollabao. Se han superado ya los tres meses desde que el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, anunciaba que esa conexión quedaba en suspenso en desacuerdo con su ubicación.
En octubre de 2009, Hernández asumía las tesis del portavoz del PP en Pontevedra, Telmo Martín y descartaba ejecutar una glorieta elevaba al pie de la ría, tal y como estaba pactado por la Xunta anterior con el Ministerio de Fomento. Esta solución inicial suponía una inversión de unos 14 millones de euros (sufragada a partes iguales por ambas partes), ya que además del propio enlace, se desplazaba unos metros hacia el interior más de un kilómetro de la autovía de Marín. Pero su proximidad a la ría llevó a Hernández a descartar esa solución y aportar por un enlace más alejados del mar.
El alcalde, Miguel Fernández Lores, aceptó entonces esa suspensión "siempre y cuando no suponga un retraso de más de dos o tres meses en una obra que ya acumula años de demora". Pasados más de 120 días, el gobierno local acaba de reprochar a la Xunta la falta de respuesta sobre esta modificación. El Ejecutivo gallego ya culpó en su día a Fomento de no aportar el presupuesto que le correspondía", pero al margen de la paralización de ese enlace, el resto de los 4,4 kilómetros tampoco presenta avances significativos, lo que se ajusta a las previsiones del Plan Move, que aplazó su apertura hasta 2013.