MARCOS QUINTAS - PONTEVEDRA
Los trabajadores de Trèves dejan clara su postura ante las advertencias de la dirección: sólo se negociarán las condiciones de un nuevo ERE en caso de que llegado el momento se registre un descenso productivo que lo haga necesario. La firma estima que en marzo tendrá un excedente de 35 operarios y quiere empezar a abordar las condiciones de ese ajuste. La negativa de la plantilla radica en que "agora estamos ata arriba e a empresa quere que se fagan horas extras os sábados".
Así lo explicó el presidente del comité de empresa, David Couñago (CIG), al término de una asamblea que duró dos horas. Este acuerdo fue uno de los tres que se tomó en el edificio sindical de Pontevedra. La auxiliar de Citroën comunicó recientemente al personal la exigencia de una mayor flexibilidad horaria o, de lo contrario, le sobraría esa cantidad de trabajadores.
"En marzo, se se produce esa baixada de producción en Citroën da que se fala, poderemos falar dun ERE, pero non agora cando Trèves quere que fagamos horas extras todos os sábados deste mes e do que vén", relata Couñago. Además, desvincula la situación actual con la que se dio el año pasado: "Entón a xente viu o que había e accedeu a negociar a regulación, pero agora estamos a tope de traballo".
Al margen de esta decisión que adoptó la mayoría de los 70 empleados presentes (el total de la factoría es de en torno a 200), se rubricaron otros dos. Por un lado se insta a la dirección a que, a cambio de trabajar el 17 de este mes, festivo local, se pare los días 29, 30 y 31 de marzo y no los dos últimos, como quiere la patronal.
Por otro, desde Trèves persiguen que la plantilla trabaje todos los sábados de aquí a finales de marzo y, a cambio, en vez de abonar horas extras, daría dos días libres. "A asamblea rechazou isto porque se queren que traballemos horas extras, que as paguen", defendió el representante de los trabajadores.