REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La crisis del ladrillo hace mella especialmente en el municipio de Pontevedra, que en sólo un año ha visto como la construcción cae un 66%, pasando de las 2.105 viviendas de 2008 a las 703 del pasado año. Un comportamiento semejante ha registrado el sector en el conjunto de la provincia, si bien en este caso el desplome es menor, de un 63%.
El Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Pontevedra, que visa la totalidad de las construcciones y cuyos profesionales son en la práctica los gestores de los proyectos de edificación, acaba de hacer públicos los últimos datos sobre la evolución del sector y constata la contracción general.
En la ciudad del Lérez el pico máximo de construcciones se registró en 2006, cuando el colegio profesional contabilizó 2.663 pisos y casas. En esos doce meses se visaron 471 edificios, una cifra que se iría reduciendo en los años siguientes, pasando a 383 en 2007, 380 un año después y 271 registrados el pasado año.
En lógica correspondencia, también ha ido reduciéndose la superficie construida: 373.897 metros cuadrados en 2006; 214.581 en 2007; 144.627 en 2008 y el pasado año por primera vez se baja de la barrera de los cien mil, situándose en sólo 65.317.
Por lo que respecta al primer mes de este 2010, los técnicos han dado el visto bueno a 212 viviendas, la mayoría de las cuales corresponden a los 18 edificios autorizados por el colegio profesional durante el mes de enero en el municipio de Pontevedra.
No sólo la ciudad del Lérez se ha visto afectada sino, muy especialmente, las zonas de expansión que experimentaron un gran auge de la construcción a mediados de esta década. Entre los principales ejemplos está Poio, en donde la caída se ha situado en el 72% y de hecho durante el pasado año no se concedió ni una sola licencia para construir nuevos edificios.
En esos doce meses de 2009 se pusieron en marcha 116 viviendas en el municipio de Poio, a distancia de los 412 registrados en 2008 y todavía más lejos de los 1.061 de 2007 y los 1.093 de 2006.
Si el cómputo se centra en los edificios autorizados, en 2006 fueron 155, un año después 163 y a partir de ese momento las cifras se contraen sensiblemente, hasta 97 en 2008 y 64 en 2009.
Pero si algún municipio ha visto como se contraía el sector ha sido Sanxenxo, en donde la progresión del parque de viviendas autorizadas ha sido: 2.588 en 2005; 1.651 en 2006; 2.294 en 2007; 911 en 2008 y 173 en 2009, es decir una caída del 81% en el último año.
Al igual que en la ciudad de Pontevedra, en el conjunto de la provincia 2006 fue el periodo de mayor actividad en la construcción: 25.911 viviendas con una superficie construida de más de 3 millones de metros. Un año después se dio el visto bueno a 22.009 pisos y casas, mientras que en 2008 fueron 12.363 y sólo 4.520 durante el pasado año, cuando la superficie construida ni alcanzó el millón de metros y se quedó en 879.665.
Progresión en la provincia
Si se atiende a los edificios puestos en marcha en la provincia, la progresión es la siguiente: 6.280 en 2006; 5.514 en 2007; 4.246 en 2008 y 2.853 durante el pasado año.
Finalmente, en el primer mes de 2010 el Colegio de Aparejadores (cuyos profesionales son los encargados de redactar los proyectos de nueva planta de inmuebles para uso residencial, administrativo, sanitario, cultural etc, además de los de rehabilitación y demolición) ha autorizado 201 edificios.
Con matices, esta progresión en la que el pico de construcciones se sitúa en 2006 para caer a medida que se acerca el final de la década es la misma que han experimentado la práctica totalidad de los concellos de la comarca pontevedresa.
Es el caso de Barro, que pasó de 96 viviendas en 2005 al boom de 2006, con 215 pisos y casas.
A partir de ahí la actividad del sector cayó a 111 viviendas en 2007, 95 en 2008 y 55 en 2009.
Una progresión ligeramente diferente ha experimentado Caldas: el gran boom también fue en 2006 con 242 viviendas (124 más que el año precedente) pero la actividad cayó en 2007, cuando se contabilizan 78 viviendas, para volver a crecer hasta 159 en 2008 y de nuevo descender en 2009 con 63 pisos y casas.
A diferencia de Caldas, en Marín la mayor actividad del sector de la construcción se registró en el año 2007, periodo en el que el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos supervisó 416 viviendas (106 más que el año precedente). A partir de ahí la caída fue contundente: a 49 pisos y casas en 2008, con un repunte el pasado año hasta las 79 viviendas.