B.M. - PONTEVEDRA
Por segundo día consecutivo se hicieron ver y oír, con pancartas, silbatos, sirenas y petardos. Medio centenar de trabajadores de Indeza Edificación y Obra Civil se concentró ante la sede social de la constructora, en la calle Pastor Díaz, para protestar por el inminente despido de 43 compañeros y para exigir el cobro de los salarios pendientes: los meses de diciembre y enero.
Si no perciben a primera hora de hoy los atrasos salariales, la plantilla repetirá la protesta ante la sede empresarial esta misma tarde y lo volverán a hacer mañana si siguen sin cobrar y/o si la reunión prevista con los administradores judiciales para hablar del expediente de regulación de empleo (ERE) que está sobre la mesa no avanza de manera significativa.
El presidente del comité de empresa de Indeza y delegado de UGT, José Manuel Fernández, explicaba ayer que atraviesan una situación laboral "muy fastidiada" dado que la constructora "no tiene trazas de pagar". Además, reconoce el presidente del comité, el "trabajo es poco".
Mañana sindicatos, empresa y administradores judiciales se volverán a ver las caras para hablar del expediente de regulación de empleo que Indeza urge para ejecutar un plan de viabilidad para mantener la empresa. Dicho ERE pretende poner en la calle a 43 trabajadores de una plantilla de 80.
Las espadas están en alto, después de que en la primera reunión negociadora los administradores judiciales rebajasen su oferta indemnizatoria inicial de 25 a 20 días por año trabajado. Una rebaja que se tradujo de inmediato en la convocatoria de movilizaciones en la calle. Previamente habían conseguido consensuar las bases salariales y la antigüedad de los candidatos a abandonar la empresa.
La reunión de mañana es calificada de "decisiva" por los representantes de los trabajadores ya que si no se reconduce la cuestión económica con una propuesta "razonable", los sindicatos darán por rotas las negociaciones. Este encuentro que se prevé bronco, y si todo sale bien largo, comenzará a las nueve de la mañana.
UGT, sindicato mayoritario en el comité de Indeza, apunta como una indemnización razonable el pago de 35-36 días por año trabajado, que es la media que se ha aprobado en los expedientes de regulación de empleo pactados en Galicia durante el último año.
Los trabajadores reclaman, en la negociación del ERE, que Indeza acepte la creación de una bolsa de empleo de tal manera que, si se recupera, priorice la contratación de los despedidos sobre otros candidatos. UGT pretende además que esta prioridad se haga extensible a las otras empresas del grupo que preside Ángel Fernández Presas.
Informe
Los administradores judiciales consideran la regulación (despido) de la mitad de la plantilla de Indeza como un pilar básico para reflotar la empresa. El otro sería un plan de viabilidad que pivota en torno a un acuerdo de pago (quita) con los acreedores.
Si las estimaciones de los administradores judiciales se cumplen, Indeza podría salir del proceso concursal en el que está inmerso antes del verano.