REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Si la situación actual ya es insostenible para el entramado judicial pontevedrés por la falta de espacio, la reciente concesión a la ciudad de una nueva sala de lo Social, la cuarta, y la posible llegada del Juzgado de Penal número 4 agravará aún más esa escasez, por lo que se pone de manifiesto la urgencia de disponer de un nuevo edificio judicial. Así lo admitió ayer la portavoz municipal del PSOE, Teresa Casal.
Este edificio para juzgados, en A Parda, se encuentra en el centro de una polémica entre el gobierno local y el PP por la vía urbanística elegida para obtener los terrenos. El concello apuesta por la fórmula supramunicipal, que la oposición y la Xunta no consideran acertado, si bien la Consellería de Presidencia y Xustiza ha encargado un informe al respecto.
A la espera de que llegue ese dictamen, persisten las diferencias entre el gobierno local y la oposición, sobre todo después de que el PP se atribuyera el mérito de lograr para Pontevedra ese juzgado de lo Social. Al respecto, Casal recordó ayer que el reparto de estos órganos corresponde al Ministerio de Justicia a instancias del Poder Judicial, por lo que negó que la oposición municipal tuviera algo que ver al respecto. “Hace mucho tiempo que se contaba con ese juzgado de lo Social y ahora esperamos que también nos concedan el de lo Penal”, explicó Casal, quien alertó de que la falta de espacio ha llevado al presidente de la Audiencia a barajar la recuperación de unos antiguos locales en la calle Germán Adrio.
En estas dependencias, próximas a la avenida de Vigo, ya funcionaron hace años algunos juzgados e incluso el Registro Civil y ante la “dispersión” actual, no se descarta tener que recurrir a esas antiguas soluciones.
Lérez y casco viejo
Al margen del apartado judicial, Casal informó ayer, ya en su condición de concejala de Urbanismo, de que en próximos días se podría conceder licencia a los vecinos de Lérez para construir el ansiado Teleclub, un proyecto que acumula años de tramitaciones. Según la edil, el proyecto ya dispone de todos los informes municipales favorables, aunque resta el visto bueno de Presidencia con respecto al reglamento de espectáculos y actividades recreativas.
También indicó Casal que se ultima el expediente para solicitar a la Xunta la declaración del centro histórico como Área de Rehabilitación Integral, al estilo de la que se aplica en Estribela, si bien hasta 2011 no sería efectivo.