M. Q. - PONTEVEDRA
La segunda jornada de la huelga convocada para piscinas y gimnasios de Galicia contó con un seguimiento que rozó el 100% en la comarca de Pontevedra. Así lo estiman los sindicatos, si bien desde la patronal reconocen que concretamente en esta zona, al igual que en las instalaciones de la ciudad de A Coruña, la protesta está contando con "cierta repercusión".
Los empleados de estos centros deportivos, que se declararon en paro indefinido ante la falta de acuerdo en la negociación del nuevo convenio colectivo. Una decisión con la que el desencuentro entre las partes se ha agrandado. Y es que la Asociación de Empresas Xestoras de Instalaciones Deportivas de Galicia (Axidega) reclamó ayer la desconvocatoria de la huelga para reanudar las negociaciones sobre la firma del documento.
Los empresarios insisten en que es "imprescindible" que los empleados regresen a sus puestos de trabajo para que las negociaciones se reinicien. Algo a lo que se niegan los representantes de los operarios. El de Comisiones Obreras en Pontevedra, Manuel González, valoró el "seguimiento absoluto" que esta medida está teniendo en la comarca de Pontevedra, donde "todos los centros estuvieron cerrados".
Asimismo, en lo que respecta a la ciudad del Lérez, una de sus instalaciones, la piscina de Pontemuíños apareció con las puertas bloqueadas y selladas con silicona. Dentro del panorama autonómico, las centrales sindicales estiman que esta huelga a la que están llamados los trabajadores de unos 150 centros de toda la comunidad está tenido hasta la fecha un seguimiento de entre el 70 y el 80%. La patronal la tacha de "injusta" y cree que los efectos que está causando son, en el conjunto gallego, "bastante limitados".