REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El Partido Popular propone un plan de tráfico para solventar los problemas viarios de la ciudad, que el grupo conservador se compromete a aplicar si obtiene la mayoría suficiente para gobernar el ayuntamiento tras las próximas elecciones municipales. Ampliar la calzada del puente de A Barca a tres carriles, suprimiendo las aceras y creando una pasarela peatonal adjunta, o crear carriles reversibles en las principales avenidas de acceso de la ciudad, son algunas de las actuaciones más destacables de este plan de tráfico.
El PP presenta en concreto ocho medidas, cinco de las cuáles pondría en marcha en los primeros meses de un hipotético mandato. Éstas están encabezadas por la designación de un concejal con competencias exclusivas en tráfico, al que se sumaría la creación de un "departamento de movilidad", para el que se contrataría personal especializado y cualificado, según expuso el concejal conservador Jacobo Moreira.
La tercera de estas primeras cinco grandes decisiones sería reorganizar todo el funcionamiento de la Policía Local, para lograr una mayor implicación en la regulación viaria. Para el PP es necesario que los agentes de Policía vuelvan a la calle a regular la circulación de vehículos en los puntos conflictivos. Las dos últimas mejoras que el PP aplicaría en los primeros meses de su gobierno serían crear carriles reversibles en las avenidas, es decir, por los que se podría circular en uno u otro sentido dependiendo de la hora del día y de la situación en general del tráfico, y la reordenación de direcciones que "no están funcionando bien", explicó Moreira. Los tres carriles que el PP quiere para el puente de A Barca también serían reversibles, de modo que se destinarían dos de ellos a entrada o salida de la ciudad, dependiendo de la hora.
Aunque los cambios de sentido serían definidos por el departamento de movilidad que el PP pretende crear, Jacobo Moreira adelantó que sería necesario actuar en la carretera de Ourense, en Loureiro Crespo, o en todo el entorno de la plaza de Barcelos, entre otros.
Los tres proyectos restantes, más complejos y que los "populares" prevén ejecutar a largo plazo, sería la construcción de dos nuevos aparcamientos subterráneos para vecinos y otros dos disuasorios, cuyo emplazamiento no fue especificado, así como la creación de una empresa municipal de transporte, y ultimar el primer anillo de circulación de la ciudad, con el desdoblamiento de la PO-542 (hacia Ponte Caldelas) y la PO-224 (hacia Pontillón de Castro. Para la oposición municipal, el tráfico en la ciudad es actualmente uno de sus mayores problemas.