REDACCIÓN - POIO
Cansados de sufrir daños en sus fincas los vecinos de Poio, de los lugares de Regueiro, San Martiño, Esperón, Ucha, Rial y Vilar, acordaron unirse ante el último ataque de una veintena de caballos salvajes a sus fincas.
Ayer los equinos pertenecientes a la Comunidade de Monte Cabalar do Castrove volvieron a acercarse a las casas y destrozaron viñas y fincas de varios vecinos de Regueiro. Los vecinos sólo pudieron retener a seis de la veintena de caballos. Presentaron denuncia ante la Guardia Civil y Policía Local. Por su parte, Medio Rural abrirá un expediente para investigar los hechos.
En una asamblea celebrada en la tarde de ayer en la capilla de San Martiño acordaron recoger firmas y entregar esta mañana un escrito en el Concello de Poio para que se ponga en contacto con los propietarios de los caballos que pertenecen a la Comunidad Cabalar do Castrove para que se haga cargo de los daños. De lo contrario, el Concello tendrá que dar un plazo de quince días para subastar a los animales.
Una de las vecinas afectadas manifestaba su malestar por los estragos que los animales le habían provocado en sus fincas. "A verdura que tiña plantada, os grelos, repolos, xa non queda nada, a finca de patatas está toda pateada e as viñas e postes apareceron rotos. Ademais comeron toda a herba que estaba sembrada. Isto pasa moi a menudo".
Por si los daños no fueran suficientes, la población de estas zonas hablan del peligro que suponen estos caballos que cruzan los viales de estos lugares en busca de pasto.
Otro de los afectados apunta que "o outro día a miña filla casi da co coche contra un destes animais que atravesaba a estrada. Calquer día vai haber unha traxedia. Dinnos que están asegurados, pero o que hai que evitar en unha desgracia".
Los afectados también mostraban su malestar contra el concello de Poio quien en un primer momento manifestó a los vecinos que la competencia era de la Xunta, cuando realmente es el ayuntamiento, según les informaron los agentes de la Guardia Civil, quien debe levantar acta de lo sucedido y enviar a un veterinario para comprobar el estado de los equinos. Esta petición irá incluida en el escrito que entregan esta mañana en el concello.
Precisamente, el pasado jueves los comuneros de O Salnés y el Monte Castrove se reunieron en Combarro para demandar a la Xunta un plan de ordenación de pastoreo en los montes. Con ello se pretende evitar, principalmente, los daños que causan las manadas de caballos que deambulan libres por los montes de la zona, tal como ocurrió en la jornada de ayer.
La Comunidad de Montes de Castrove-Salnés quiere incentivar la organización de los propietarios de equinos en torno a la Asociación de Ganado Cabalar Monte Castrove, que trabaja para regular esta actividad y mantener el pastoreo de una forma ordenada, evitando así que los propietarios de animales actúen de forma independiente con las consecuencias que esto tiene para los montes comunales y para las fincas privadas.