C. GARCÍA - PONTEVEDRA
La Xunta de Galicia y los vecinos afectados por la ampliación de la PO-531 entre Pontevedra y Curro pactaron ayer el diseño del segundo tramo de este vial. Tras la revisión del proyecto elaborado por el anterior gobierno bipartito –que planteaba inicialmente un vial con espíritu de autovía–, la mejora de la carretera entre Pontevedra y Vilagarcía (la segunda y la tercera ciudad de la provincia en población) primará la seguridad vial frente al incremento de la capacidad y tendrá un tratamiento de travesía urbana, tal y como pretendían los vecinos.
Esta filosofía provocará, según explicaron ayer los afectados, que en todo el recorrido del vial entre Pontevedra y Curro, de apenas 10 kilómetros, haya un total de 11 rotondas.
El proceso de negociación entre la Xunta y los vecinos afectados se completó ayer con la visita del delegado territorial del ejecutivo autonómico, José Manuel Cores Tourís, al segundo tramo de la carretera afectada, entre la rotonda de Alba y el nudo pequeño de Curro. Cabe recordar que semanas antes el delegado territorial ya recorrió el primer trayecto, entre la rotonda de O Vao y Alba.
En cuanto a esta segunda visita, las principales peticiones de los afectados fueron la mejora de la seguridad viaria en los núcleos de población, la ampliación de la rotonda de Alba y la creación de un paso inferior que se situará antes del nudo pequeño de Curro. La Xunta confirmó que el ejecutivo autonómico asumirá las peticiones de los vecinos, incluyendo la construcción de estas cinco rotondas.
Según el portavoz de la plataforma vecinal, Manuel Corredoira, todo el recorrido estará dotado de aceras y las rotondas evitarán realizar peligrosos giros a la izquierda para acceder a los núcleos de viviendas. Las glorietas estarán ubicadas, además de la de Alba y Curro, en Sabariz (facilitando la entrada a una población de 280 viviendas), otra en A Devesa, otra en la ITV y otra en la subida hacia Curro, poco después del restaurante "Abuelo Pintos".
El proyecto implicará el derribo de 4 inmuebles en todo el recorrido. En este sentido, el delegado territorial de la Xunta de Galicia agradeció a los dirigentes de la plataforma de afectados la labor de mediación con los propietarios e inquilinos de estas viviendas. Cores Tourís insistió en que esta "é unha obra prioritaria para a Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras que esperamos poder licitar o próximo ano".
Convertir este vial en una especie de travesía urbana poblada de rotondas conllevará la búsqueda de alternativas para mejorar la capacidad de las comunicaciones por carretera entre Vilagarcía y Pontevedra. En este sentido, Cores Tourís explicó a los vecinos que el objetivo que tiene presente la Xunta de Galicia es "poder negociar no futuro a instalación da peaxe da autopista en Curro de xeito que pola PO-531 circule o menor tráfico pesado posible".
Los propios vecinos afectados por estas obras se mostraron satisfechos por el interés de la Xunta en escuchar a las vecinos e incorporar sus peticiones al proyecto, no obstante, reconocen que será necesario buscar alternativas para mejorar la comunicación entre la capital de la provincia y la zona de Arousa y O Salnés.