REDACCIÓN - VILABOA
La Xunta aumentará la presencia de inspectores de minas en los túneles que se están realizando en Vilaboa para la llegada del tren de alta velocidad, para poder verificar el cumplimiento de las medidas de seguridad. Así lo anunció la delegación territorial del Gobierno autonómico en Pontevedra.
El jefe territorial de Economía e Industria, Ignacio Rial Santomé, aseguró que los técnicos de la delegación de Pontevedra comprobaron en los últimos días todas las reclamaciones presentadas por los vecinos de este municipio, a causa de las voladuras de explosivos para la apertura de los túneles del tren de alta velocidad.
Medidas
Tras comprobar la situación bajo la supervisión del jefe de sección de Minas, el alcalde de Vilaboa, José Luis Poceiro, y los técnicos de la empresa constructora, se llegó a la decisión de tomar varias medidas preventivas, como el control de vibraciones con sismógrafos, el apantallamiento con bandas de goma en la boca de los túneles y el seguimiento de las quejas que los vecinos sigan a realizar durante la ejecución de las obras. Estas quejas serán trasladadas a la jefatura territorial, para tener conocimiento de la situación, según indicó Rial Santomé.
El jefe territorial de Economía e Industria añadió que con todos los datos que los técnicos recogieron en el lugar donde se están ejecutando estas obras, se tomó la decisión de reducir la cantidad de explosivo utilizado en cada voladura y, al mismo tiempo, incrementar proporcionalmente el número de las mismas.
La delegación territorial de la Xunta en Pontevedra recordó, por otra parte, que “esta es una obra estatal y por tanto la administración autonómica no decidió el modelo constructivo”. Sus competencias se reducen al control de la utilización de explosivos y la aprobación de los proyectos de subestaciones eléctricas que necesita el tren para funcionar.
Ignacio Rial Santomé indicó que las reclamaciones sobre la necesidad de usar explosivos deberá ser remitida a la subdelegación del Gobierno en Pontevedra.