REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La dirección de Ence califica de "desproporcionada" la convocatoria de una huelga en protesta por la política laboral de la empresa, máxime si se tiene en cuenta que se organiza en un momento "en el que todos los esfuerzos deben centrase en superar la situación económica y en aprovechar al máximo la visible mejoría del mercado internacional de la celulosa".
La plantilla aprobó en referéndum secundar la convocatoria de paro hecha por el comité intercentros para los días 18 y 19, por 136 votos a favor y 52 en contra.
Ence enmarca los recortes sociales denunciados por la plantilla en las medidas de ajuste puestas en marcha en 2009 para "para adaptarse al derrumbe del mercado de la celulosa, mejorando la competitividad y aumentando su cuota de mercado". Estas medidas cuestionada han contribuido, indican fuentes del grupo, a "alcanzar una sólida posición de costes en el último trimestre del año, lo que facilita garantizar la rentabilidad futura de la compañía".
El reproche de Ence a la decisión de la plantilla no le impide afirmar en un comunicado público que "mantendrán su política de diálogo abierto con los trabajadores, explicando a todo el personal y a sus representantes las acciones de gestión y sus fundamentos, así como la visión del futuro de la compañía".
Precisamente para hablar del presente y futuro de la empresa y en concreto de la planta de Lourizán, su comité pretende reunirse con el consejero delegado del grupo. Una cita prevista para hace unos días en Madrid y que fue suspendida por el directivo al conocerse la convocatoria de huelga. El encuentro está aplazado "sine die".