REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Varios trabajadores autónomas arrancaron ayer a Tipsa el compromiso de pago de la deuda que la firma de paquetería tenía contraída con ellos. Reclamaban pagos de entre un mes y medio y cuatro meses de trabajo.
Los afectados se concentraron en la sede local de la empresa en la calle Gaiteiro de Soutelo y tras ser invitados a salir por agentes de la Policía Local y Nacional decidieron regresar a media tarde, en el momento en que se cargaba el furgón del reparto.
En este momento una llamada del director regional de Tipsa contactó con los trabajadores y les informó que les pagarían de inmediato y que de hecho había firmado los talones correspondientes que enviaría por valija esa misma noche. Ante esta comunicación decidieron abandonar la protesta.