C. GARCÍA - PONTEVEDRA
Cuando la anterior Consellería de Política Territorial dio a conocer sus planes con respecto a la PO-531 se puso en marcha un movimiento vecinal en las poblaciones de Campañó, Alba-Devesa, Curro que se opuso frontalmente a un proyecto que planteaba un vial con filosofía de autovía para el tramo entre la capital y Barro. Los afectados se unieron y constituyeron una plataforma que protagonizó continuas movilizaciones y cortes de circulación en los últimos dos años. Su presidente, Manuel Corredoira, cree que tras estas reuniones con el delegado territorial de la Xunta el conflicto se da casi por finalizado.
–¿Qué impresión les queda tras estas dos últimas reuniones con Cores Tourís?
–La impresión es muy buena porque están asumiendo nuestras reivindicaciones de urbanizar y humanizar todo el trazado que es lo que los afectados querían. De todas formas, deberán ser los vecinos los que ahora den el visto bueno al proyecto en asamblea cuando nos presenten el documento definitivo. Espero que sea en un mes, más o menos. Quiero que el consenso tanto en Alba, como en Campañó, Curro y A Devesa sea generalizado.
–¿Cree que después de dos años de movilizaciones por fin va a finalizar el conflicto?
–Sí. Pienso que esta vez vamos a llegar a buen puerto. Estamos muy satisfechos de que esto se acabe ya de una vez ya que las consecuencias no sólo las sufríamos nosotros, sino también los conductores que circulaban por la carretera y se encontraban con los cortes y las manifestaciones. Ahora por fin se acabará con la incertidumbre de estos últimos años y que era normal porque había muchas familias afectadas. Creo que lo mejor para lograr nuestro objetivo fue la unión entre todos los pueblos, pese a ser de dos concellos distintos.
–Tanta rotonda..., los cambios son buenos para los residentes ¿Lo son también para los que circulan por este vial?
–Serán favorables para ellos también en cuanto a seguridad vial aunque es cierto que igual se ven algo más perjudicados en lo que respecta a los tiempos de desplazamiento. Hay que tener en cuenta que por esta carretera pasan 20.000 vehículos al día y al tratarse de una zona urbanizada, con un total de 11 rotondas, que deberá tener muchos tramos a 50 kilómetros por hora..., creo que la solución pasa por liberar el peaje de la autopista ya que esta carretera une dos zonas muy pobladas como Pontevedra y la zona de Arousa y O Salnés. Pienso que Pontevedra bien se merece una circunvalación de 20 kilómetros de largo como tienen A Coruña o Vigo.