N. D. - PONTEVEDRA
Todos los puentes ferroviarios emplazados en el municipio Pontevedra, desde Pontesampaio Lérez, quedarán inutilizados a partir de 2011 con la progresiva implantación del Eje Atlántico de Alta Velocidad, un proyecto que incluye la ejecución de nuevos viaductos sobre los ríos Verdugo, Ulló y Lérez. Con el destino del puente de Monte Porreiro ya decidido (será conservado y convertido en peatonal) no existe la misma decisión con respecto a los otros dos pasos, especialmente el puente metálico de Pontesampaio, que discurre paralelo al viaducto de la N-550 y a varios metros del histórico elemento medieval de la parroquia.
El Ministerio de Fomento estudia en la actualidad el destino de estas infraestructuras y no descarta la posibilidad de desmontarlas. Esta opción forma parte de las alternativas en marcha, toda vez que sí parece abandonada la posibilidad de que se convierta en peatonal, como ocurrirá en Lérez. La eliminación de esa estructura metálica tendría el objetivo de suavizar la acumulación de elementos de este tipo en un breve trecho del río, puesto que el proyecto del AVE incorpora su propio puente sobre el Verdugo, a escasa distancia de los dos actuales, uno ferroviario y otro viario. Los rellenos en el Verdugo para este futuro paso ferroviario se realizan desde hace tiempo.
No obstante, fuentes técnicas consultadas consideran que el posible desmontaje del puente podría crear más perjuicios que beneficios en el lecho del río. En cambio, una vez que quede sin uso ferroviario y sin ningún destino alternativo, estará en el aire quien se haría cargo de su mantenimiento, lo que podría provocar su abandono y deterioro progresivo.
Un estudio de alternativas parecido se lleva a cabo en el caso de otro puente situado muy cerca del Verdugo, también en Pontesampaio. En este caso se trata del paso sobre la desembocadura del río Ulló, al otro lado de la carretera que discurre paralela a la antigua fábrica de Pontesa. En este caso, se trata de un puente más pequeño y situado sobre una zona de marismas, por lo que sería más factible su conversión en una especie de mirador o como parte de una senda peatonal natural por la zona, al estilo de las "vías verdes", aunque a menor escala, que se ejecutan en otros tramos ferroviarios españoles que quedaron en desuso.
De momento, lo único decidido es que el viaducto sobre el Lérez se reconvertirá en un paso peatonal entre Monte Porreiro y San Benito, y que contará con escaleras y rampas para acceder a su plataforma.