C. GARCÍA - PONTEVEDRA
La Fiscalía de Pontevedra solicita diez años de prisión para un vecino de Ferrol, R. B. O., de 38 años, al que imputa un delito de homicidio en grado de tentativa ya que supuestamente trató de acabar con la vida de su novia a puñaladas en un punto cercano al poblado de O Vao, entre Poio y Campañó, en febrero de 2008. Luego él mismo se intentó suicidar. La víctima, de 34 años de edad, es vecina de Combarro.
El acusado será juzgado el próximo martes en la Audiencia Provincial. Según el relato de los hechos que defiende el Ministerio Público, el 26 de febrero de 2008 el acusado y su novia se dirigieron al campo de la fiesta de Campañó. Ese día la pareja había decidido poner fin a su relación por lo que el acusado pretendía abandonar el domicilio que ambos compartían hasta ese momento. No obstante, ante esta tesitura finalmente el acusado optó, dice el fiscal, por acabar con la vida de su compañera por lo que primero le asestó un golpe y la tiró al suelo.
Posteriormente, prosigue el Ministerio Público, el procesado agarró a su novia y la llevó arrastrándola por el suelo hacia un monte próximo en donde le ordenó que se pusiera de rodillas y de espaldas hacia él. Supuestamente, ella le obedeció y estando en esta situación "él la agarró por la cabeza y sacó un cuchillo de grandes dimensiones que llevaba consigo y trató de clavárselo". La mujer, al ver este gesto, se tiró al suelo e intentó desasirse. Incluso intentó coger el cuchillo y resultó lesionada en la muñeca derecha.
R. B.O. continuó con su propósito de matarla, dice el fiscal, y entonces le asestó varios golpes con el cuchillo de forma indiscriminada por todo el cuerpo. Tan sólo uno logró afectar a la mujer en el costado izquierdo. Cuando ella le dijo "me muero" entonces él le respondió: "Pues ahora me tengo que matar yo" e intentó quitarse la vida cortándose con el cuchillo en el antebrazo. Debido a la pérdida de abundante sangre, el acusado sufrió un desvanecimiento que aprovechó la víctima para esconder el cuchillo. También ocultó una navaja y una pistola que portaba el acusado.
Luego, la mujer escapó y fue localizada por un operario del servicio de limpieza que la observó, herida, en una rotonda del polígono industrial de O Vao. La Guardia Civil encontró poco después al acusado, a quien ya estaban buscando pues momentos antes de la agresión había telefoneado a su hermana advirtiéndole de sus intenciones. Ésta, a su vez, dio la voz de alarma.
R. B. O. ya fue condenado en 1992 por la Audiencia Provincial de A Coruña como autor de un robo con homicidio a 30 años de reclusión mayor.
En el momento de su detención también se le imputó al acusado la autoría de dos asaltos cometidos en días anteriores en la ciudad. Uno en el hotel Dabarca y otro en un concesionario.
Detuvieron a la víctima
Además, la Guardia Civil también detuvo días después a la propia víctima ya que se sospechaba que pudiera haber participado con el acusado en algunos de estos hechos delictivos.