B.M. - PONTEVEDRA
Una encuesta interna promovida por la dirección de Ence desvela la existencia de "un clima de malestar" entre los trabajadores de la fábrica de Lourizán. El cuestionario se interesaba por distintos aspectos relacionados con el funcionamiento del centro de trabajo como, por ejemplo, el nivel y la calidad de la comunicación entre empleados y entre éstos y la cadena de mando.
Los resultados de esta encuesta salieron ayer a la luz en una reunión mantenida por el comité con directivos de la planta, un encuentro pensado inicialmente para que el director analizase con los representantes de la plantilla la preocupación de los trabajadores por el recorte de derechos laborales denunciado en los últimos tiempos y por las políticas forestal y de sustitución de empresas auxiliares locales por firmas de otros lugares impulsadas por Ence.
La ausencia del director de la reunión desnaturalizó el encuentro, señalaba ayer el presidente del comité, Miguel Graña, quien aplaza hasta finales del mes las respuestas a sus dudas. Para entonces está prevista una reunión entre la alta dirección del grupo pastero con el comité intercentros en Madrid.
Los trabajadores de Ence alertaron hace poco más de un mes de que la falta de madera (astilla) obligaba a reducir el ritmo de producción y denunciaban que la empresa optaba por importar la materia prima de países como Brasil o Chile en vez de comprarla en Galicia, con el supuesto fin de estrangular al sector maderero gallego para que baje los precios.
Por otra parte el comité criticaba el hecho de que Ence esté prescindiendo de empresas auxiliares locales, en lo que interpretan como un revés para la economía pontevedresa.
A todo ello haya que sumar las quejas del personal por el recorte de beneficios sociales, que en algún caso ya han acabado ante el juez.