REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La iglesia de San Bartolomé acogió ayer el oficio religioso en el que la ciudad de Pontevedra renovó su voto (promesa) a su patrón, San Sebastián. Un año más, un ciudadano fue el encargado de tomar la palabra en nombre de los vecinos del municipio.
El oficio convocó de mañana a los fieles y sirvió para completar desde el ámbito religioso el programa de actos oficiales en honor al patrón de la ciudad.
Según la tradición, el santo nacido en Francia a finales del siglo III ayudó a Pontevedra a librarse de la peste, una intercesión que cada año agradece la ciudad con las distintas celebraciones en honor a San Sebastián.
Éste ha sido el santo más invocado por excelencia en la Europa del siglo XV al XVII para proteger a los pueblos de las epidemias. Pontevedra fue una de las ciudades que pidió su intercesión para liberar a sus vecinos de la enfermedad.