M. Q. - PONTEVEDRA
“Una distinción de esta forma y a los 90 años siempre quedará en el recuerdo”. Con estas palabras de agradecimiento se dirigió Gonzalo Adrio Barreiro, el último premiado con el homenaje anual de la Peña de la Boina, a quienes la acompañaron durante la emotiva mañana de ayer. Una celebración religiosa en la iglesia de A Peregrina y un posterior convite en el Pazo da Cultura sirvieron para escenificar la predilección de este colectivo por el abogado pontevedrés.
Aprovechando el día de San Sebastián, patrón de la ciudad, esta agrupación organizó el desarrollo de estos actos. “No voy a decir si soy bueno o malo, no soy quién para juzgarme”, comentaba el homenajeado, evitando referirse a las acciones que a lo largo de su existencia ha llevado a cabo en beneficio de la capital del Lérez. Pero desde la peña, uno de sus representantes, Ramón Pérez, rápidamente expresaba el sentir del colectivo: “Se lo merece y todos nuestros ciudadanos saben muy bien lo que este hombre ha hecho por Pontevedra”.
Un centenar de comensales
Después del acto litúrgico, que comenzó a las 13.00 horas, los asistentes a la distinción de Adrio Barreiro lo acompañaron hasta el restaurante del Pazo da Cultura. Allí se citaron un centenar de comensales durante un prolongado almuerzo en el que se hizo un repaso por la trayectoria del homenajeado.
Una lectura en la que sus allegados recordaron sus esfuerzos tanto en lo laboral como en el apartado profesional. Esta incansable lucha fue la que, según se recordó a lo largo de la comida, ha beneficiado a la ciudad en diversas ocasiones.
Asimismo, en el transcurso del convite se nombró a tres nuevos socios de la Peña de las Boinas. La dirección de esta asociación incluyó como miembros de pleno derecho a los vecinos pontevedreses Carlos Torres, Luis Outeiriño y Gumersindo Juncal.