B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
Se agradecieron mutuamente la “claridad” de sus respectivos planteamientos y confirmaron , unos y otros, lo que ya sabían: que mantienen posturas “irreconciliables” sobre el futuro hospitalario de Pontevedra y por extensión sobre el modelo de sanidad. Los alcaldes pro Montecelo cerraron ayer con los portavoces del Partido Popular (PP) la ronda de contactos con los grupos del arco parlamentario para explicarles las razones que los llevan a defender la ampliación de Montecelo frente al proyecto de nuevo hospital en Monte Carrasco (Marcón) que promueve la Xunta y pedirles que trabajen codo con codo con ellos para intentar que el gabinete de Núñez Feijóo “rectifique” y siga adelante con la ampliación paralizada.
“Non deron argumentos técnicos para defender Monte Carrasco, é unha decisión política: non destiñar fondos públicos a sanidade, introducir diñeiro privado na construcción dos hospitais e abrir as portas a privatización do sistema público de saúde” explicaba ayer el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, que encabeza un frente pro Montecelo del que forman parte los regidores de Marín, Bueu, Poio, Vilaboa, O Grove, Caldas, Cotobade, Vilagarcía, A Illa, Moraña, Cuntis e Catoira.
Que la apuesta por un hospital de nueva planta en Monte Carrasco es una decisión política lo reconoce el portavoz del grupo parlamentario del PP, Manuel Ruiz Rivas, al afirmar que la posición del grupo popular “é claramente a de defender o noso programa electoral e apoiar a decisión do Goberno galego que estudiou as dúas opcións e apostou por unha”.
Ruiz Rivas comparte la tesis de que la proyectada infraestructura, calificada de “entelequia” por sus detractores, “é a mellor solución para dar servizo sanitaria á área” y critica al frente de alcaldes pro Montecelo por rechazar un proyecto “que creará 1.600 postos de traballo, nada desdeñables neste momento especialmente crítico”.
Consecuencias
Los alcaldes contraponen la opción de ampliar Montecelo, una obra que se tendría que estar ejecutando desde hace meses, a un proyecto en Monte Carrasco del que, a día de hoy, sólo existe un esbozo de plan funcional, lo que no impidió ayer a Manuel Ruiz asegurar que el nuevo hospital de Pontevedra se licitará en el primer semestre de este año con el objetivo de que “as obras poidan estar rematadas en 2015”, la misma fecha prevista para la entrada en funcionamiento del Montecelo ampliado y convertido en hospital único.
De acuerdo con el análisis que hace el frente pro Montecelo la apuesta por Monte Carrasco conllevará: retrasos en las obras, el despilfarro de más de 50 millones de euros invertidos en los últimos tiempos en el CHOP, tirar por la borda todos los trabajos de adecuación de infraestructuras y servicios realizados o diseñados, multiplicar los costes y la “cesión” de la sanidad al capital privado (constructora y aseguradoras) que hipotecará el futuro sanitario de Pontevedra y su área durante 30 ó 40 años.
Pero además, añade Fernández Lores, detrás de todo hay la ruptura de un compromiso escrito “propiciado no ano 2004 polo propio PP” para construir la ampliación de Montecelo. “Se rompe un contrato o que non ocurre nin nas feiras” sostiene el alcalde de Pontevedra para quien la apuesta por Monte Carrasco “é unha acción hostil”.
También el portavoz parlamentario del PP hacía ayer alusión al pasado para reprochar al BNG y PSOE que “mudasen de opinión” respecto a Montecelo
Por su parte Francisco Veiga, alcalde de Marín, vinculaba ayer directamente la “paralización” de obras proyectadas de centros de Atención Primaria en distintos concellos del área con la política del gobierno de Núñez Feijóo: “Non hai cartos para centros de saúde, pero si vontade de hipotecar a sanidade”.