N. D. - PONTEVEDRA
La senda del Lérez, el paseo peatonal que discurre por la orilla izquierda del río desde el puente de los Tirantes hasta Bora (aunque las obras del puente de Monte Porreiro mantiene actualmente cortado un tramo) tiene vocación de crecer. El alcalde, Miguel Fernández Lores, adelantó ayer la intención del gobierno local de seguir adelante con este itinerario peatonal en varios frentes: su prolongación río arriba hacia Campo Lameiro, crear una ruta complementaria por el río Almofrei y, si fuera posible, establecer algún tipo de recorrido por la orilla derecha, más virgen y agreste.
Lores y el concejal de Medio Ambiente Urbano, Raimundo González Carballo, visitaron ayer el estado final de las obras de acondicionamiento de la última fase de este sendero, desde la rotonda de entrada a Monte Porreiro hasta la estación de bombeo, incluidas las dos pasarelas sobre el río. En esa visita fue donde comentó la idea de construir una senda desde O Salgueiral (Bora) hasta Ponte Bora por el río Almofrei, que sumaría 15 kilómetros más a un recorrido que ahora ronda los seis mil metros. Añadió que la margen derecha, en la que se realizó alguna actuación como un pequeño tramo desde el puente del ferrocarril o un acondicionamiento en la desembocadura del río Fontáns. es más natural y apenas invadida por el hombre, por lo que, de realizar algún tipo de ruta, sería mediante una actuación blanda y poco invasiva. No obstante, su ejecución no sería a corto plazo, tanto por las dificultades de acceso como por las obras que se realizan en la zona con el trazado del AVE por un lado, y el puente de Monte Porreiro por otro.
Con las últimas obras ejecutadas se mejoraron unos 660 metros de senda, en los que se ejecutaron cunetas, obras de drenaje transversal, limpieza y plantación de césped en los taludes y se colocó un aglomerado bituminoso de color ocre como área de tránsito peatonal. Además, se sustentó el terreno, que presentaba derrumbes parciales, mediante la instalación de muros de contención y se reparó la Fuente del Balneario. Uno de los aspectos más llamativos fue el relativo a la recuperación de las dos pasarelas metálicas sobre el río, en especial la más próxima a la estación de bombeo, que presentaban un notable estado de deterioro. Fueron pintadas y se reemplazaron algunos de sus elementos.