N. D. - PONTEVEDRA
El concello pontevedrés tramita alrededor de 1.300 solicitudes de personas que podrían obtener ayudas económicas y de atención a través de la Ley de Dependencia del Gobierno central, según consta en los registros del departamento municipal de Benestar Social, unos servicios que se encuentran colapsados por esta avalancha de peticiones. Por ello, el gobierno local ha decidido reforzar la unidad que gestiona estas peticiones y poner en marcha programas para mejorar las prestaciones a los dependientes y sus familias.
Para poner en marcha estas iniciativas, se acudirá a los fondos del segundo Plan E. Así, el gobierno local aprobó ayer la inversión de 356.000 euros de esos fondos estatales, con el fin de que este nuevo sistema comience a funcionar entre abril y mayo próximos. El concejal de Educación, Julio Castela, y la directora xeral municipal de Benestar Social, Carmen Santos, explicaron ayer que la aplicación de la Ley de dependencia, “aunque reconoce derechos importantes”, supone una enorme carga de trabajo para el concello ya que implica una “tramitación compleja” de cada solicitud. Según sus datos, se cuenta con 1.386 solicitantes de las prestaciones legales y, a noviembre pasado, había 1.031 peticiones de informes sociales y 271 de elaboración del Programa Individual de Atención (PIA).
Ayuda a los cuidadores
Con el fin de agilizar la tramitación de estas solicitudes, se podrán en marcha tres programas: implantación de una red de intranet en Servicios Sociales, la creación de una web de esta concejalía y la adquisición de nuevo equipamiento informático, por unos 118.300 euros, mientras que el grueso de la inversión se reserva para iniciativas directas de atención a estos colectivos. Así, se creará una unidad de atención a la dependencia, con tres trabajadores, para dar salida a los expedientes. En segundo lugar, se podrá en marcha una unidad de formación e información de cuidadores no profesionales, que pretende formar y dar apoyo a los familiares que se encargan de atender en sus casas a los dependientes. Para estos dos programas se destinan unos 150.000 euros, y entre sus integrantes, se contará con un fisioterapeuta, entre otros expertos.
El objetivo es ofrecer a estos familiares los conocimientos básicos para mejorar el cuidado sociosanitario de los pacientes y mejorar la autonomía personal. Además, se apuesta por ofrecer apoyo emocional a estos cuidadores no profesionales, a través de actuaciones de autocuidado, así como informar y orientar sobre los recursos y ayudas disponibles.