REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Las instalaciones deportivas de gestión privada de la ciudad, como las piscinas de Campolongo o el complejo de Pontemuiños quedaron ayer paralizadas en buena parte debido a la nueva jornada de huelga del personal de estos centros, que reclaman desde hace meses la firma de un convenio que permite alcanzar un suelo de "mileuristas".
Este colectivo, que se concentró ante las puertas de las piscinas de Pontemuiños, en Mollabao, reanudó ayer sus paros intermitentes, que ya habrían protagonizado antes de navidad, debido a la falta de acuerdos con la patronal.
La huelga iniciada ayer se prolongará hasta el próximo martes, día 19, toda vez que para la jornada siguiente, el miércoles, está prevista una nueva reunión de las dos partes en conflicto con la administración en el Consello Galego de Relacións Laborais. La plantilla confía en disponer de una oferta concreta de la patronal ya que en caso de que persista el desacuerdo, la huelga se convertirá en indefinida a partir del 1 de febrero.