A.S. - PONTEVEDRA
Los feligreses y el párroco de la iglesia de Santa Mariña de Bora se encontraron con una desagradable sorpresa tras el fenómeno meteorológico adverso que afectó a la comarca en la madrugada del jueves. Y es que el templo, en el que se han realizado importantes obras de reforma en los últimos meses, resultó seriamente dañado. El presidente de la asociación de vecinos, José Gómez Novás, explicó durante una visita a la iglesia que el viento había arrancado una cruz metálica que estaba engarzada en un arco de piedra con el que culminaba una de las fachadas de la construcción. A su vez, ambos elementos se desprendieron con gran fuerza encima del tejado, lo que originó un importante agujero.
Tanto las piedras como la cruz consiguieron traspasar también el falso techo y acabaron esparcidas dentro de la iglesia. El órgano utilizado en los oficios religiosos también resultó afectado. Para evitar que la lluvia se colara al interior, los vecinos optaron por colocar de manera provisional unas uralitas que tapan el boquete.
El párroco, Manuel Castro Nogueira, lamentó ayer los desperfectos registrados. "Ayer pasé una mañana realmente dura. Esta es mi casa desde hace 14 años y la de todos los vecinos. Hemos trabajado mucho en mejorar las instalaciones, empezando por la luz. No obstante, tenemos que pensar en que los daños son materiales y se podrán subsanar", destacó.
La reacción de los vecinos no se hizo esperar y enseguida se pusieron en contacto con Patrimonio para solicitar la reparación de los daños. A primera hora de la mañana de ayer dos técnicos de la Xunta de Galicia se desplazaron a Bora para supervisar el alcance de los desperfectos. El jefe territorial de la Consellería de Cultura en Pontevedra, José María Picallo, se personó también en la iglesia y adelantó a los representantes de la comisión de vecinos que Patrimonio sufragará los gastos.
"Los técnicos quedaron de hacer la valoración económica que nos trasladarán la semana que viene. Nos adelantaron que la solución será rápida porque el tiempo apremia", matizó Gómez Novás.