REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Los trabajadores de las instalaciones deportivas de Pontevedra, y del resto de Galicia, reanudan hoy sus paros en demanda de un convenio que garantice unos salarios mínimos de mil euros. Durante los próximos cuatro días, este personal retoma una huelga que ya llevó a cabo antes de las fiestas navideñas y que provocó la paralización casi total de la actividad en instalaciones como las piscinas de Campolongo y de Pontemuiños. Este último recinto acoge hoy una nueva concentración de protesta.
Esta nueva huelga estaba programada con una duración de cinco días, hasta el 20 de enero, pero se ha acordado suspender la movilización de esta última jornada al convocarse para el próximo miércoles una nueva reunión entre ambas partes en el Consello Galego de Relacións Laborais.
El pasado jueves ya hubo una primera cita en este mismo organismo pero no hubo un acercamiento que permitiera desconvocar estas movilizaciones. Los trabajadores confían en que en la reunión del próximo miércoles la patronal acuda con una propuesta que "pueda acercar las posturas, que a día de hoy sin muy distantes". En el caso de que no se alcance un acuerdo, estos paros intermitentes celebrados hasta ahora se convertirán en una huelga indefinida a partir de 1 de febrero.