C. GARCÍA - PONTEVEDRA
El subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez, y la jefa provincial de Tráfico, María Victoria Gómez Dobarro, realizaron ayer un primer análisis provisional de las cifras de siniestralidad en las carreteras de Pontevedra a lo largo del pasado año. Un balance que arroja resultados positivos al contabilizarse 60 fallecidos, 48 en viales interurbanos y 12 en carreteras urbanas, 8 menos que en 2008. Unas cifras que demuestran la tendencia a la baja en el número de víctimas mortales, sobre todo en los dos últimos años, y que sitúan el descenso de la tasa de mortalidad en más de un 50% en la última década, ya que en el año 2000 se registraban 121 fallecidos en la provincia.
No obstante, del análisis de la estadística se desprenden datos que hacen que los responsables de Tráfico se mantengan ojo avizor con respecto a algunos comportamientos al volante que se detectan en la provincia. Uno de los más llamativos es que los pontevedreses son de los conductores españoles que más infracciones cometen. De hecho, pese a que el parque de vehículos es menor que el de otras provincias, ocupa el sexto lugar a nivel estatal en cuanto al número de personas que perdieron todos los puntos de su carné desde la entrada en vigor de la nueva normativa. Una posición “demasiada elevada” para una provincia como Pontevedra, según la jefa de Tráfico. No obstante, atribuye este hecho a la gran dispersión de la población que existe en Galicia. Esto da lugar a que se produzcan más desplazamientos por carretera y, por lo tanto, a que los pontevedreses se expongan más a cometer una infracción y ser sancionados. En total, 1.644 personas perdieron su carné de conducir desde julio de 2006 por haber agotado el saldo de puntos de su carné.
Hay otros datos que también preocupan a Gómez Dobarro. El primero es el elevado número de atropellos mortales que se registraron en los viales interurbanos, un total de 11, triplicando casi la cifra el año anterior, que fue de 4 fallecidos. En este sentido, el perfil del peatón que fallece arrollado por un coche es de una persona mayor de 62 años y que en el 90% de los casos no utilizaba chaleco reflectante pese a circular por un vial sin apenas iluminación en horas nocturnas. En este sentido, el subdelegado precisó que no sólo hay que poner el foco en el conductor sino también en el peatón, que debe concienciarse sobre el uso de estos dispositivos de seguridad. Añadió que el resto de administraciones (como la Xunta, con competencias en Sanidad o Educación) tienen mucho que aportar en esta batalla.
También preocupa el hecho de que el 34% de las víctimas mortales en accidente de tráfico en Pontevedra no llevara puesto el cinturón de seguridad ya que la media en España es de un 25%. Y eso que los expertos de Tráfico ya consideran la media estatal demasiado elevada.
Desde la Jefatura Provincial y la Guardia Civil de Tráfico incidirán a lo largo de este año en una serie de medidas para intentar mejorar las cifras tanto en el número de peatones fallecidos como en el uso del cinturón.
Por otra parte, se redujo de 10 a 7 el número de motoristas fallecidos el pasado año. En cuanto a los accidentes con turismos implicados las causas más frecuentes son las salidas de vía por velocidad inadecuada y las colisiones frontales.
Asunto de Estado
Fernández Álvarez achacó esta reducción en las cifras de mortalidad en las carreteras al hecho de que el actual Gobierno “haya asumido la problemática de la seguridad vial como un asunto de Estado” con las reformas legislativas y la entrada en vigor del carné por puntos, así como a las campañas específicas de la DGT y la Guardia Civil.