REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El futuro Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Pontevedra inicia el lunes su principal prueba de fuego. Para ese día está previsto que comiencen las negociaciones entre el gobierno local y la Secretaría Xeral de Urbanismo con el fin de pactar el contenido definitivo del documento y corregir las deficiencias y errores que la Xunta detectó en la propuesta municipal. El resultado de este diálogo será fundamental para determinar si Pontevedra podrá contar con un nuevo PXOM para las próximas dos décadas.
El concejal de Ordenación do Territorio César Mosquera, que tutela desde hace más de seis años la elaboración del Plan Xeral, se mostró ayer optimista sobre el futuro del documento y confía en que se pueda alcanzar un acuerdo en cuestión de semanas. "Con todas las cautelas por lo que pueda salir de estas reuniones, todo apunta a que las pegas y advertencias de la Xunta son bastante subsanables", explica el edil, por lo que insiste en que "el horizonte para exponer el documento al público se mantiene para finales de la primavera, en torno al mes de junio".
Mosquera quiso agradecer de forma expresa la "buena disposición" de la Secretaría Xeral de Urbanismo de la Xunta (que encabeza la funcionaria municipal en excedencia Encarnación Rivas) para entablar estas negociaciones, que se llevarán a cabo apenas dos semanas después de la emisión de este primer informe previo sobre el PXOM. Este informe se recortaban, entre otras previsiones, las determinaciones municipales sobre el crecimiento del casco urbano y la ampliación de determinados núcleos rurales. La ocupación de suelo para usos industriales es otra de las objeciones de la Xunta, que se pretenden negociar para lograr el visto bueno final a un documento que el PP local cuestiona desde hace meses por entender que no responde a las necesidades del municipio.