JULIO SANTOS PENA - MARÍN
Entre las dos y las cuatro de la mañana de ayer llegó a provocarse el miedo en muchas casas de Marín que se vieron sorprendidas por la intensidad de un verdadero huracán que hizo restallar tejados, ventanas y balcones inesperadamente. En la calle, desde el primer momento, la Policía Local prestó un encomiable servicio acudiendo a retirar árboles y atender emergencias lo que provocó el agradecimiento particular del alcalde que también reconoce en un comunicado la actitud de los servicios municipales que desde primera horas de la mañana se pusieron a restablecer la normalidad.
Árboles, tejados y luz
Los árboles, las farolas y el tendido eléctrico fueron los principales daños al lado de los tejados que volaron en parte en el pabellón de A Cañota y en el antiguo matadero municipal. Cayeron árboles en el paseo de Portocelo, San Xulián, La Moreira y Santomé y, el más significativo, un cedro que hasta hace unos días era, delante del concello, árbol de navidad. Uralitas, tejas, desplazamiento de contenedores y daños en el tendido eléctrico que, como en Baguín quedó destrozado por un árbol que provocó dos descargas lumínicas que vistas desde las ventanas de Marín fueron confundidas con relámpagos de una gran pero “sorda” tormenta.