N. D. / PONTEVEDRA
Las fuertes rachas de viento que sufrió la comarca durante la jornada de ayer, especialmente de madrugada, dejó un rastro de daños y desperfectos, especialmente árboles, postes y señales caídas, algunos desprendimientos de tierra y la flota amarrada en la costa pontevedresa. El mayor susto de la noche se vivió en Portonovo (Sanxenxo), cuando el temporal arrancó de cuajo parte de la cubierta metálica de una nave en cuyo bajo se ubica el outlet de la asociación comercial Entretendas del municipio. Sanxenxo fue uno de los municipios más afectados de la comarca, especialmente entre la 1.40 y las 2,45 de la madrugada, pero los efectos del temporal se dejaron sentir en casi toda la comarca, desde Marín hasta Cuntis.
Y las previsiones de Meteogalicia no son muy optimistas de cara a los próximos días. Aunque no se vivirán las frías jornadas de días anteriores (se calcula que el termómetro oscilará entre los 12 y los 16 grados), se mantiene la alerta amarilla en la zona por viento y lluvia. Así, para hoy martes se predicen en la ciudad cielos cubiertos con precipitaciones de carácter moderado y puntualmente acompañadas de tormentas y, sobre todo, viento fuerte por la mañana, moderado por la tarde e fuerte do nuevo por la noche, siempre del suroeste. Para mañana, las predicciones son prácticamente iguales.
En Portonovo, varias planchas metálicas que cubren una gran nave comercial fueron arrancadas de cuajo y se desplomaron por el aparcamiento colindante. Afortunadamente, a esa hora la zona estaba vacía y sólo se registraron daños materiales, como farolas rotas y los desperfectos que la lluvia pudo causar dentro del inmueble.
Asimismo, en este municipio hubo que apuntalar postes telefónicos y arcos de iluminación navideña (algo que se repitió en toda la comarca), y retirar un árbol derribado en el acceso a la iglesia de Noalla. La caída de árboles sobre la red viaria fue una constante durante la jornada. Así, los Bomberos de Pontevedra tuvieron que acudir por la mañana a la parroquia de Marcón para retirar un eucalipto que ocupó por completo la calzada en la zona de Pintos. Por su parte, en Moraña, dos coches quedaron bloqueados a las tres de la mañana en la carretera de San Martiño a Amil a causa de un árbol que ocupaba los dos carriles.
En Cuntis, además de ramas y otros daños, el viento se cebó con el colegio Don Aurelio durante la noche, ya que levantó parte de la cornisa metálica que rodea el edificio, según informó el concejal de Obras del municipio, Manuel Campos.
En Pontevedra, a última hora de ayer, los Bomberos ya habían salido a la calle Loureiro Crespo para retirar una gran valla publicitaria que amenazaba con desplomarse. Entre las labores de retirada, muy laboriosas, y otros desperfectos que se registraban en la misma zona a esa obra, obligaron a los efectivos a permanecer en la calle más de hora y media.
Marín tampoco se libró de los daños, con un desprendimiento de piedras en la variante, un árbol caída en la subida a Castiñeiras y un poste que amenazaba con desplomarse en Seixo.
Las rachas de viento fueron considerables, especialmente en la costa. Mientras en la isla de Ons se alcanzaban velocidades máximas por encima de los cien kilómetros por hora, en la estación meteorológica de Castrove (Poio) se rondaban los 80 y pasaron de 70 kilómetro por hora en Sanxenxo, según los datos de Meteogalicia, mientras que en Lourizán (Pontevedra) apenas se superaron los 45.
La lluvia también se sumó a los efectos del temporal y desde las 20,00 horas del lunes hasta las 22.00 horas de ayer, se contabilizaron 31 litros por metro cuadrados en Rebordelo (Cotobade), 25 en Caldas, 20 en Castrove, 16 en Lourizán y 11 en Sanxenxo.
Accidentes
Al margen de los efectos directos que el viento causó en edificios, vallas, señales y árboles, la circulación por la comarca se hizo especialmente complicada, en especial cuando soplaba con fuerza el viento. A las 13.00 horas se registraba una colisión entre dos coches en Ponte Caldelas, y cincuenta minutos después dos personas resultaban heridas en la carretera de Vigo, cerca del nudo de O_Pino, en Pontevedra. A estos siniestros se deben unir otros incidentes de los que se avisó al servicio de emergencias del 112, como la aparición de una mancha de aceite en la autovía de Marín, o la presencia de un caballo, con las patas atadas, en medio de una carretera de Vilaboa, camino de Figueirido.