REDACCIÓN / PONTEVEDRA
Una mujer logró evitar que un atracador se apoderara de su bolso, después de defenderse de su agresión utilizando el paraguas. El incidente ocurrió el pasado día de Nochebuena en la calle San Nicolás del casco antiguo de la ciudad, según informó ayer la Policía Nacional. Los agentes lograron detener al individuo, después de que protagonizase un segundo asalto en un bar próximo. El arrestado responde a las iniciales J. B. S., y es un pontevedrés de 41 años con antecedentes policiales. Se le acusa de dos robos con violencia.
Las mismas fuentes explican que aquel día, una vecina de Pontevedra llamó a la Comisaría para denunciar que había sido víctima de un robo con violencia a las 8.40 horas cuando se dirigía a su trabajo. Explicó que había sido amenazada por un individuo que esgrimía una navaja y que había tratado de sustraerle el dinero que llevaba.
La Comisaría añade que la mujer trató de defenderse utilizando su paraguas, para evitar que se acercara a ella y le sustrajera el bolso. Sin embargo tras darle un tirón logró arrebatárselo, por lo que la mujer comenzó a gritar pidiendo ayuda. Se produjo entonces un nuevo forcejeo y el atracador tiró al suelo a la mujer y le puso al navaja en el cuello amenazándola para que le diese el dinero. Gracias a los gritos de la mujer varios vecinos se asomaron a las ventanas y lograron que el individuo huyera sin botín alguno.
Segundo caso
Cuando los agentes se dirigían a dependencias policiales para acompañar a la mujer a interponer la denuncia, recibieron una llamada de la Comisaría en la que se informaba de que un individuo que respondía a las mismas características acababa de entrar en un bar y tras amenazar a la camarera se había llevado el dinero que había en ese momento en la caja registradora, alrededor de 150 euros.
Los agentes efectuaron una batida por las inmediaciones y localizaron al supuesto atracador, que se dio a la fuga por la zona de la Santiña. Tras alcanzarlo y detenerlo, el hombre profirió amenazas contra los agentes, añade la Policía, que explica que al llegar con el detenido a la Comisaría, la segunda víctima estaba presentando la denuncia y reconoció de inmediato al hombre.
J. B. S. portaba dos navajas, una de ellas de 8 centímetros de hoja y la otra de 7, así como unos 150 euros en billetes y monedas que supuestamente correspondían a la recaudación que se guardaba en la caja registradora del bar. Tras la instrucción del correspondiente atestado policial el detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Pontevedra.