REDACCIÓN / PONTEVEDRA
El mercadillo ambulante del pasado miércoles fue el último que se celebró en las tradicionales fechas del 1, 8, 15 y 23 de cada mes, y en las explanadas del recinto ferial. Desde el próximo sábado, 2 de enero, los alrededor de 112 puestos que conforman esta feria se emplazarán en su nueva ubicación de la calle Rafael Areses, que discurre paralela al río Lérez. A partir de ese día además, el mercadillo se desarrollará todas las mañanas de los sábados.
Estos cambios fueron acordados por el gobierno local a principios de noviembre, después de las quejas de los propios vendedores por las molestias que el viento y la lluvia provocaba en las explanadas del recinto ferial, y ante las demandas de los comerciantes del casco viejo. Este colectivo pretendía inicialmente celebrar la feria en las calles y plazas del recinto para atraer a más clientes, pero ante su imposibilidad, abogó por "acercar" los puestos al centro urbano. Si bien la calle Rafael Areses es colindante con la anterior ubicación, se estima que su situación es más visible, por lo que se estima que se reforzará su actividad.
Además de mejorar el emplazamiento de los feriantes, esta traslado deja libre también las 1.500 plazas para estacionar en el aparcamiento disuasorio y gratuito existente en esas explanadas. El acceso los sábados a ese punto se debe realizar desde el entronque de Rafael Areses con la avenida de Compostela
Para acomodar los 120 puestos en su nuevo emplazamiento ha sido necesario realizar pequeñas obras en el acceso al parque Rosalía de Castro con el fin de facilitar la entrada y salida de los coches, ya que la calle Rafael Areses quedará cortada al tráfico cada uno de estos sábados. Se estima que no habrá especiales problemas de circulación, al tratarse de jornadas no lectivas, sin transporte escolar, y los vehículos pueden utilizar la calle Alexandre Bóveda.
El concello explicó ayer que en esta feria "inaugural" del próximo sábado "será un tanto provisional, dado que la humedad de los últimos días no permitió pintar la localización de cada puesto en el firme", labor que se realizará en próximas fechas.
El gobierno local manejaba desde hace tiempo tres posibles ubicaciones para trasladar el mercadillo. La primera de ellas era mantener la explanada, pero agrupando los puestos en una esquina de las explanadas mientas que la segunda opción apuntaba a utilizar el aparcamiento del recinto ferial en la calle Alexandre Bóveda. Finalmente se optó por la tercera, la que más convencía al gobierno local y a los feriantes.